Organización Sociedad
Civil Las Abejas de Acteal
Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal
Municipio de Chenalhó, Chiapas,
México.
22 de diciembre de 2022.
Al
Congreso Nacional Indígena
Al
Concejo Indígena de Gobierno
A
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
Al
Pueblo Creyente de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas
A
las y los Defensores de los Derechos Humanos
A
los Medios libres y Alternativos
A
los Medios de comunicación nacional e internacional
A
la Sociedad Civil Nacional e Internacional
Nos mataron
pequeños e indefensos;
ahora, somos
memoria, somos luz infinita.
Hermanas y
hermanos:
Hoy ante las montañas sagradas como testigas,
damos nuestra palabra en viva voz, en nombre de nuestras abuelas y abuelos que
han luchado por una vida digna y justa y, en nombre de nuestros Mártires de
Acteal, junto con los sobrevivientes y familiares de las víctimas de la Masacre
y los miembros de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal.
Nuestro corazón es guardián de la
memoria de nuestra propia historia y caminar como pueblos, por eso no olvidamos
que un 22 de diciembre nacimos como Abejas. Así que el día de hoy festejamos
nuestro aniversario número 30. También nuestro corazón, como estela guarda el
evento trágico de la Masacre de Acteal. Así que el tiempo y la memoria, el
nacimiento y la muerte como transfiguración nos marcan este día 22 de diciembre
conmemorando a nuestros 45 hermanos y hermanas masacradas más los 4 bebés no
nacidos sacados del vientre de sus madres en este sitio de Acteal; todas ellas
y ellos fueron masacrados por paramilitares priistas y cardenistas del
municipio de Chenalhó, Chiapas, el 22 de diciembre de 1997, en el marco de la
guerra de contrainsurgencia del Plan de Campaña Chiapas 94, diseñado por la
Secretaría de la Defensa Nacional y del gobierno priista de Ernesto Zedillo
Ponce de León.
Así que el día de hoy el Espíritu de
la Vida y de la muerte marcan nuestro ciclo, el día de hoy festejamos el
nacimiento y al mismo tiempo la muerte. Pareciera que la muerte es el gran
final de todo, pero resulta que es el inicio de la victoria de la memoria y
como dijo uno de los grandes maestros: Hagan esto en conmemoración mía. Así
estamos conmemorando nuestro nacimiento y la muerte como perpetuidad del
recuerdo y la memoria, memoria que es nuestra propia historia y caminar.
Pareciera que la tragedia nos ha
marcado de distintas formas. La injusticia y el abuso de poder nos hicieron
nacer. En el movimiento y en el caminar comenzamos a ver la luz como
Organización “Las Abejas”, un día 22 de diciembre de 1992. La luz de nuestra
conciencia ya estaba y esa nos empujó a peregrinar desde Chenalhó hasta el
CERESO (Centro de Readaptación Social) No. 5 en San Cristóbal de Las Casas,
Chiapas. Esta acción política no violenta fue para exigir la liberación de
nuestros 5 hermanos de Tzajalch’en, acusados injustamente de haber asesinado a
una persona quienes fueron detenidos arbitrariamente el día 10 de diciembre de
1992. La suma de los hechos indignantes y nuestra acción dio origen al
nacimiento de nuestra Organización Las Abejas. Y como Pueblo Creyente de la
Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, convencidos e inspirados en la vida y
obra de Jesús optamos como Él, la lucha No Violenta para transformar nuestras
realidades.
Es por eso hermanas y hermanos, que
hoy en esta Tierra Sagrada que nos carga y abraza como una madre a su bebé,
venimos a conmemorar la memoria de nuestros Mártires de Acteal, pero al mismo
tiempo celebrar la Vida y Lucha de Las Abejas; porque a pesar de tanto dolor y
sufrimiento que hemos atravesado a lo largo y ancho de nuestros 30 años de
caminar, aquí seguimos en la resistencia y con la dignidad en alto.
Hermanas y hermanos, siéntanse como en
casa, que a cada una y uno de ustedes la Paz de nuestros Mártires esté en su
corazón.
Los 30 años de nuestro caminar, no ha
sido fácil y sabemos que no lo hicimos solos, ni hubiéramos podido seguir sin
el acompañamiento de Dios Padre-Madre, que a través de su enviado el profeta y Pastor jTotik Samuel
Ruiz García, que nuestro agradecimiento a él, vuele desde las montañas de
Acteal y llegue al cielo en donde sabemos vive ahora con Dios Padre-Madre y
nuestros Mártires de Acteal; porque como jTotik Samuel y otras y otros
servidores de la iglesia liberadora nos enseñaron a leer la biblia que Dios nos
da su amor, su paz, su justicia y su libertad a cualquier persona habitante de
la faz de la tierra.
Cada día que el padre sol nace en el
oriente, antes de aprestar nuestros pasos para caminar la paz, para construir
la justicia, le damos gracias y le pedimos ilumine nuestro caminar en los
momentos de oscuridad e incertidumbre.
Así como cuando sucedió la Masacre de
Acteal, nuestro hermano catequista Alonso Vázquez Gómez, días antes de la
Masacre, platicó con las mujeres y hombres aquí en Acteal, que no hay que tener
miedo, pero hay que pedir la fuerza y la fe a Dios; porque así es la enseñanza
de Jesús nuestro Maestro y así es el método de lucha de Las Abejas; hay que
pedir fuerza espiritual, hay que pedir sabiduría porque queremos vivir en paz,
queremos que haya justicia en nuestro pueblo, queremos que nuestras hijas e
hijos corran, jueguen, y crezcan libres y alegres en nuestras propias tierras.
Algunos de los componentes de nuestra
opción por la paz y nuestro ser y de asumir como compromiso de vida la No Violencia,
ha sido el ayuno y la oración. Por eso en aquellos años difíciles por la guerra
de contrainsurgencia, nuestras hermanas y hermanos de Acteal estaban en ayuno y
oración. Ya llevaban 2 días cuando los paramilitares llegaron a masacrarlos con
saña, premeditación y alevosía el día 22 de diciembre de 1997. Tanto en el pasado
como en el presente, el plan de los ricos, los políticos, gobiernos y el Ejército
mexicano, es exterminarnos porque les incomoda y desprecian nuestras luchas y
la defensa de la Madre Tierra, la Defensa de los Derechos Humanos y la Vida.
Han pasado 25 años de la masacre de
Acteal y hasta la fecha este crimen de Estado, sigue impune. Como lo hemos
venido denunciando mes con mes durante un cuarto de siglo, los gobiernos sean
priistas, panistas o morenistas, en vez de aplicar la justicia, han creado
estrategias y políticas de desgaste hacia nuestra organización. De ese modo ha
sido su costumbre para enterrar la verdad y sepultar la justicia. Sólo que nos
caracteriza la tenacidad y la terca memoria de larga duración que hemos tejido.
De las estrategias y políticas de
desgaste tanto del Estado y los gobiernos podemos señalar que durante el
gobierno del panista Felipe Calderón Hinojosa, permitió a la mal llamada Corte
de Justicia de la Nación, liberar a los paramilitares autores materiales de la
masacre de Acteal. Liberó masivamente a los responsables de la masacre de
Acteal el 12 de agosto de 2009. La intensión de este hecho fue encubrir a los
autores intelectuales como Ernesto Zedillo Ponce de León, Emilio Chuayffet,
Julio César Ruiz Ferro, Gral. Enrique Cervantes Aguirre, Gral. Mario Renán
Castillo, Uriel Jarquin Gálvez, Jorge Enrique Hernández Aguilar, David Gómez
Guzmán entre otros.
La otra estrategia del Estado ha sido
la dilación de la justicia que ha provocado dos divisiones en nuestra
organización. La primera en el año de 2008 y la segunda en el año de 2014. Con
estas divisiones ha buscado enemistarnos, debilitarnos y que abandonemos
nuestra lucha No Violenta. Pero el gobierno y sus cómplices ignoran y se les
olvida nuestra terquedad y tenacidad que se han vuelto una virtud para
reexistirnos e imaginar una Vida digna. También olvidan que somos descendientes
de las sabias y sabios mayas, la conciencia y la resistencia habitan en
nuestras entrañas.
Desde el año de 2005, cuando vimos que
el sistema de justicia mexicano no tenía capacidad y voluntad política de
investigar y castigar a los autores materiales e intelectuales de la Masacre de
Acteal, decidimos acudir ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH), para que el Estado mexicano reconozca que la Masacre de Acteal es un
crimen de Estado y los responsables sean investigados y castigados. Pero la
CIDH se ha tardado para emitir el informe de fondo, que desde el año de 2015 se
encontraba en esa etapa, es decir que desde ese año pudo haber emitido dicho
informe de fondo, evitando desgastes tanto en los sobrevivientes y familiares
de las víctimas de Acteal como en Las Abejas. Ahora estamos informados que la
etapa de fondo del caso 12.790 Manuel Sántiz Culebra y Otros (Masacre de
Acteal) ya está enlistado en la CIDH. Así que en cualquier momento se emitirá
el informe de fondo y finalmente el Estado mexicano responderá por el crimen
que ha cometido aquí en Acteal.
Los 25 años de impunidad en la Masacre
de Acteal, ha generado un sinfín de conflictos en las comunidades de Chenalhó
hacia los miembros de nuestra organización Las Abejas. El municipio de
Chenalhó, está señoreado por la violencia desde el año de 1997.
El actual presidente municipal de
Chenalhó del Partido Verde Ecologista de México, originario de la colonia
Puebla (también cuna de paramilitares como la colonia Miguel Utrilla Los
Chorros), en donde sus habitantes y autoridades comunitarias han desplazado en
varias ocasiones a miembros de nuestra organización; mantiene sin resolver
varios conflictos como la desmantelación de servicios de agua y de energía
eléctrica a familias de Las Abejas en las comunidades de; Campo Los Toros y
Bach’en, y el desprestigio constante hacia nuestra resistencia y nuestra
diferente forma de pensamiento a la de ellos.
La impunidad en la Masacre de Acteal,
no solo ha traído tristeza y descomposición del tejido social y comunitario en
Chenalhó, sino que ha causado violencias inimaginables en todo México. Ya no
solo podemos decir que el sistema de justicia mexicano está podrido, sino que
va de mal en peor. Pareciera que los paramilitares y el crimen organizado se
han aliado; cuando el Estado mexicano no puede enviar directamente a sus
soldados a asesinar a algún defensor o defensora de derechos humanos y de la
vida, le pide o permite que un sicario del crimen organizado haga ese trabajo
sucio. Así pasó con el defensor de derechos humanos y de la vida, Samir Flores
Soberanes de Amiltzingo, Morelos. Y hace un año, el 5 de julio del 2021,
asesinaron cobardemente a nuestro compañero y hermano Simón Pedro Pérez López.
Estos casos y como muchos otros más que no lo terminamos de enlistar, es la
respuesta del Estado mexicano que nos ofrece a los sobrevivientes de la Masacre
de Acteal, en lugar de justicia verdadera.
El crimen de nuestro compañero y
hermano Simón Pedro, sigue impune, los administradores de justicia a cargo,
están dilatando el proceso de justicia. No ha cambiado en nada el sistema de
justicia en un gobierno que se dice ser de 4 transformación o de “izquierda”.
Las cárceles siguen llenas de pobres y de inocentes o de personas defensoras de
derechos humanos, ambientalistas que les fueron inculpado bajo torturas y
tratos inhumanos. Pero en cambio, los exgobernantes y políticos responsables de
la masacre de Acteal, de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de
Ayotzinapa, de los feminicidios y otros casos atroces, gozan de total
impunidad, o tienen puestos públicos o desde sus comodidades planean saqueos y
despojos de tierras y territorios de los pueblos originarios organizados.
Hermanas y hermanos, la impunidad pactada
desde el Estado, la muerte cargada de discriminación e indiferencia, las
vulgares mentiras y las trampas como continuidad de la contrainsurgencia que
hemos atravesado durante los 25 años de la Masacre de Acteal, nos han hecho más
fuertes. Ha reafirmado nuestra conciencia y convicción en la resistencia y en
la construcción de un mundo más justo y humano, se han madurado y florece en
nuestro caminar. El dolor y la muerte nos han encaminado a ser defensoras y
defensores de los derechos humanos, de la Madre Tierra y de la Vida. No
claudicaremos por la
paz y la justicia. Aunque los amos y supremos gobiernos les incomode, nuestra
palabra será siempre verdadera, siempre será luz en los tiempos oscuros de la
vida en México.
Hoy toca hacer un recuento de nuestra
vida y lucha; toca festejar nuestros logros y frutos de nuestro sufrimiento y
esfuerzo, de aprender de nuestros errores que de ahí nos hemos levantado para
crecer nuestra dignidad y no torcer el camino que nos han dejando quienes
dieron la vida para que hoy tengamos mayor claridad de nuestro andar como
organización.
La Masacre de Acteal, hizo que
estructuráramos bien nuestra organización, decidimos que tuviera una Mesa
Directiva como autoridades legítimas de Las Abejas, decidimos tener nuestros
propios comisariados responsables de resolver problemas de tierras; decidimos
tener nuestros propios jueces encargados de revolver problemas familiares. Así
mismo creamos áreas de Salud, Coro de Acteal, Grupo de Teatro, Mujeres
Artesanas, Mujeres de Caja de ahorro y Comunicación. También creamos proyectos
productivos como: ganados, colmenas, pollos, hortalizas, etc. También tenemos
trabajos de cuidado del agua y de energía, aunque algunos trabajos van lentos,
pero tenemos la conciencia que son parte de la construcción de un mundo más
humano y de nuestra autonomía y libre determinación, que son el fruto de la
madre tierra que nos arropa

Hoy se cierra un ciclo de nuestra
lucha, pero no quiere decir que aquí se detiene nuestro caminar. La lucha no
tiene final, no tiene límites, no tiene caducidad. Así como la Palabra de Dios
Padre-Madre nunca se acaban.
Acteal, seguirá siempre la Tierra
Sagrada. Acteal, se ha convertido en la Casa de la Memoria y Esperanza.
El manantial de agua que emana desde
esta Tierra Sagrada, es símbolo de la inagotable convicción de Lucha No
Violenta.
Y nosotras Las Abejas somos y seremos
las y los guardianes de la Memoria y la Esperanza, de la historia que nuestros
abuelas y abuelos nos han heredado, en este compromiso de ser constructores
de la Paz y la Justicia.
Hoy se cierra un ciclo. Hoy se abren
nuevos caminos hacia la verdad. Hoy se nacen nuevas esperanzas.
Hace 25 años aquí en Acteal fue “la
Navidad más triste”, así lo dijo nuestro Tatik Samuel. Hoy, afirmamos con
nuestros 30 años de caminar de Las Abejas: 30 veces resplandece nuestra
dignidad en gigantes fragmentos de luz en medio de las montañas sagradas que
guardan el latido del pueblo y bajo el cielo que cubre los sueños y esperanzas de
Acteal.
Esta ha sido nuestra palabra a 25 años
de Memoria y construcción de Otra Justicia que dignifica a nuestros Mártires de
Acteal y en el día de la celebración de nuestros 30 años de reconocernos como
hacedores de paz en el largo caminar en la lucha No Violenta.
Desde Acteal, Casa de la Memoria y
Esperanza.
Atentamente.
La Voz de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal.
Por la Mesa Directiva:
Manuel Pérez
Jiménez
Antonio Ramírez Pérez
Presidente
Secretario
Víctor Manuel López
Gómez Mariano
Sánchez Díaz
Tesorero Sub Secretario
Testimonio de Juan Vasquez Luna Sobreviviente de la Masacre de Acteal
Testimonio de Juan Vázquez Luna
En este día realizamos una
jornada de ayuno y oración junto con las y los sobrevivientes de la Masacre de
Acteal para honrar la memoria y el espíritu de mi papá Alonso Vázquez Gómez, mi
mamá María Luna Méndez y mis hermanas: Rosa, Verónica, Antonia, Margarita de 2
años de edad y Juana de 8 meses quién en brazos de mi mamá fue alcanzada por
una bala de arma de grueso calibre de uso exclusivo del Ejército mexicano. Así
mismo honro a mi abuela Juana Gómez Pérez y mi tío Victorio Vázquez Gómez.
Todos ellos y ellas mi familia, junto con el resto del total de 45 hombres y
mujeres y más los 4 bebés que fueron sacados del vientre de sus madres, por
paramilitares priistas de Chenalhó el 22 de diciembre de 1997.
En esta masacre fueron
heridas de bala mis hermanas Ernestina y Rosalinda. Y junto con mi hermana
Guadalupe y mi hermano Manuel (Manuelito) salimos ilesos de ese ataque cobarde.
Gracias a mi papá, a mi mamá
a mis hermanas y hermanitas, y el resto de las 45 hombres y mujeres que ofrecieron
su sangre para que yo, mis hermanas y el resto de las personas que también se
encontraban el día de la masacre, hayamos podido sobrevivir. Y a 25 años de esa
cruel masacre, seguimos vivos y organizados en la lucha de Las Abejas de Acteal.
Recuerdo que mi papá meses
antes de la masacre de Acteal, estuvo participando en las reuniones de Las
Abejas junto con otros catequistas y representantes de la organización, para
platicar qué se podía hacer para que se detuviera la violencia que había brotado
en el municipio de Chenalhó.
En varias ocasiones, veía a
mi papá salir de casa para ir a las reuniones en otras comunidades de Chenalhó;
llevaba su azadón y mecapal para engañar la atención de los paramilitares.
Mucho antes de la guerra de
contrainsurgencia en Chiapas, mi papá ya era catequista de la Parroquia de San
Pedro Chenalhó, incluso cuando fue masacrado aquí en Acteal, tenía cargo de jefe
de Zona de catequistas.
Mi papá era una persona muy
respetada, porque eso mismo hacía con las personas, aunque habían algunas
personas que lo querían molestar y hasta golpearlo por el hecho de ser
catequista, él nunca respondió por la violencia, porque siempre practicó la No Violencia,
así como Jesús que en Él siempre confió hasta su muerte.
El día 20 de diciembre, mi papá
Alonso, reunió a los hombres y mujeres creyentes y miembros de Las Abejas para
organizar una jornada de ayuno y oración por 3 días; para pedirle a Dios que se
detenga la violencia en Chenalhó porque no querían que se muera la gente. Hasta
hubo unos días que los paramilitares dejaron de pasar a amenazar en Acteal, creímos
que ya nos habíamos salvado de la muerte.
Pero, cuando llevábamos 2
días de ayuno, el día 22 de diciembre, los paramilitares entraron a masacrarnos,
fue ahí que murieron las 45 personas y había 4 mujeres que estaban embarazadas
y les abrieron sus vientres para sacarles a sus bebés.
Todo este terrible suceso en
mi vida y la de mi familia, es muy doloroso. Y para que no se olvide nunca, a
mis hijos e hijas les platico constantemente, para que sepan lo que pasó con
sus abuelos, tías y tíos.
Este 22 de diciembre se cumplen
25 años de la Masacre de Acteal y no hemos encontrado la justicia. Al contrario,
el gobierno ha buscado la manera de borrar lo que pasó aquí en Acteal. Lamento
mucho que haya sobrevivientes que cambiaron por dinero la sangre de sus familiares,
haciendo menos a la justicia. Y estas mismas personas andan convenciendo a
otros sobrevivientes para que también acepten el dinero que da el gobierno. Así,
hace poco a mi hermana Rosalinda trataron de engañarla diciéndole que le iban a
conseguir 600 mil pesos; pero, “si tiene voluntad” le puede dar algunos miles a
los responsables de gestionar ese dinero; y a parte de lo económico, le
ofrecieron una casa, pero mi hermana no aceptó.
Yo y junto a mi familia como
el resto de los sobrevivientes conscientes de buscar una justicia verdadera,
nunca cambiaremos por dinero la justicia. Es por eso que como han venido
exigiendo nuestras autoridades la Mesa Directiva de Las Abejas de Acteal, en
nombre de mi papá, mamá y hermanas y hermanitas; le recuerdo a la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que cuando fui a representar a los
sobrevivientes de la masacre de Acteal, durante los 156 periodo de sesiones de audiencia pública
realizada el 20 de octubre de 2015 en la sede de dicho organismo internacional
en la ciudad de Washington, Estados Unidos, rechazamos la solución amistosa que
ofreció el Estado mexicano, sino que lo que queremos es justicia verdadera y se
dicte ya el informe de fondo del caso 12.790
Manuel Santiz Culebra y Otros, (Masacre de Acteal).
Actualmente hay muchas
personas de otras organizaciones que están en la cárcel injustamente. La
justicia torcida del gobierno es encarcelar a los que defienden los derechos
humanos, pero a los asesinos y todo tipo de delincuentes, los tiene en total
impunidad.
Aunque nos hayan matado,
pero no vamos a dejar nuestra lucha en Las Abejas de Acteal. Al contrario,
después de la masacre nuestra organización se hizo fuerte, empezó a crecer más profunda
sus raíces. Y ya está a unos días de cumplirse 30 años nuestra lucha, pero todo
eso es gracias a la sangre inocente; en especial la de mi papá, mi mamá y
hermanas y hermanitas.
Todo esto, es lo que le doy
gracias a Dios por permitirme seguir con vida y tener conciencia de no venderme
al gobierno. Así les pido a los demás sobrevivientes que tampoco vendan la
sangre de sus familiares; porque el dinero no va a devolver a nuestros
familiares masacrados. Porque la memoria y nuestra dignidad no tienen precio.
Acteal, Chenalhó, Chiapas,
México; a 17 de diciembre de 2022.
Atentamente.
Juan Vázquez Luna
Sobreviviente de la Masacre
de Acteal
Poesías en memoria a los 25 años de la Masacre de Acteal Y a los 30 años de la fundación de la
organización Civil Las Abejas de Acteal.
Gigantes fragmentos de Luz
Muk’tikil bik’tal ts’its’ipal Xojob
Sts’ibaoj: Ruperta Bautista
Yu’un mu xch’ay te
o’ntonal jmileltik te Akte’al.
Xchi’uk li lajuneb
xch’a vinik a’bil spasel tal
li tsoblej Chanul
pom te Akte’al.
Li jmilvanejetike stenik snochanik
lajelal te syol sat muk’ta me’iletik.
Xcha’ kuxeltal li jmileletik sts’ujlajet
xch’ich’elike,
ch’analukutik chi jk’opoj te ik’al osil.
Yajemal k’opetik te snatil be xanavenukutik,
Me’onal k’in te ik’
slikeb tal li jk’optike: Chanul pom.
Alab nich’nabilukutik
pojbilik slumal stot sme’ik.
Cha’ anemukutik tal te ts’its’ip xojob,
ni jcha’ kuxtalel te juju ts’uj stsajal
ch’ich’el muk’tikil ants viniketik: Mayaetik.
Chanul pom antsetik sujbilik
te milel yolik muyuk to chvok’ik,
bats’i viniketik yabanojik
smakal nuk’ lekilal.
Bol pochan viniketik li j-elek’etik
chelk’anik slajesik batel li jts’umbaltike,
batem te yo’ntonik ilbajinvanej,
x-uch’et yu’unik sbe xch’ich’el balamil,
k’ux li sujbil me’nal
te snaultak jkuxlejaltike.
J-ilbajineletik yajesbilik
te sjot’benal sujbil me’nal,
k’usie chi antutik tal te lum
sts’unub na’elal,
me u’ue chi lupintutik tal te
ste’altak
uk’umetik jpok vokolil.
Skomon ts’ikel yatinel xchi’ch’el jteklum,
sk’unk’un lajel j-ibajineletik,
k’usie a’untutik li epal chanul pom
spabik yo’nton lekil kolele.
Li yich’el te muk’ kuxlejal xchi’uk jun o’ntonale,
tup’bilik te yok sk’ob jmilvanejetik te balamil.
Tana kuxlejal xch’aybatel te smukel animaetik.
Sk’opojel sbek’ sat totilme’iletike
xvinajik te sts’ib jayibuk jst’ibajometik:
Lunex chib xch’a vinik diciembre, Akte’al.
Laj xchukik smilik lekil kolelale,
jmultutike: sa’el lekilal.
Tenbilun yakuxuluntutik te xch’ayel o’ntonal.
K’usie a’untutik li ach’ jch’ieletik muk’ snopbenal mu
xch’ay te yo’ntonik li milel te yok sk’ob jmilvanejetike.
Ik’pok’an li lekilal te sbek’ sat sjelevel a’biletike.
Muk’ li lekilal bak’intik chnamaj batel te ik’,
anta sutalel xchi’uk jtsop p’ijil j-abtel chanul pometik,
li
stsatsubtasik tsatsal p’ijilal yu’un skoltael
li jteklum chanav te sts’ubilumal be sibtasik batel lajelale.
Gigantes fragmentos de Luz
Por: Ruperta Bautista
En memoria a los 25
años de la masacre de Acteal.
Y a los 30 años de
la fundación de la
organización Civil
Las Abejas de Acteal.
Los suicidas arrojan e implantan
muerte en los ojos de las abuelas.
Los asesinados sangran en el vocablo renacer,
nuestro silencio habla en la oscuridad.
Palabra herida en el camino transitado,
triste melodía del viento
en el origen de nuestra palabra: Abejas.
Somos descendientes
despojados de suelos ancestrales.
Resurgidos en los fragmentos de luz,
somos verbo accionado y resucitado
en la sangre de los gigantes: Mayas.
Mujeres chanul pom obligadas
a parir la muerte de sus nonatos,
bats’i viniketik escuchan
la afonía de la justicia.
Gente maldita los invasores
que roban y destruyen el legado,
habitan el corazón del odio,
desangran las venas de la tierra,
duele la miseria implantada
en el hilo de nuestra historia.
Victimas explotados en las garras
de la desgracia implantada,
pero brotamos en el suelo
semillas de la memoria
o retoñamos en los arboles
de los ríos que lavan el sufrimiento.
Ensangrentada resignación junto al
pueblo,
esclavos torturados en lenta agonía,
pero somos enjambre
que consuelan el corazón de la libertad.
En estas tierras el derecho a la vida y la paz,
son aniquilados por los traidores.
El presente se ausenta en la despedida de los muertos.
Los ojos de los Padres-Madres
parlamentan en las letras de algunas poetas:
lunes 22 de diciembre, Acteal.
Encarcelaron y asesinaron la libertad,
nuestro delito: reclamar justicia.
abandonados y agonizantes en la ceguera del olvido.
Pero somos jóvenes con pensamiento grande
que recuerdan el sufrimiento implantado por los militares.
Justicia lacerada en la mirada de las décadas.
Venerable la dignidad que a veces se aleja con el viento,
y regresa con el enjambre de insectos sabios y trabajadores,
que
encienden la fortaleza y sabiduría para
la liberación
del
pueblo que camina en el polvo combatiendo a la muerte.
Manantial de la Paz
Somos guardianes de la semilla de la paz,
Somos mujeres y hombres
verdaderos,
Nuestra lengua tsotsil,
fusiona con el canto de las
aves,
De grandes sabios mayas,
nuestra cultura.
Hace 30 años se formó nuestra
lucha,
una estrella más en el cosmos.
La luz de nuestra palabra
verdadera
Le molestó el amo del
inframundo,
Apresó a 5 hermanos nuestros
Pero nuestra sabiduría y
corazón grande,
Los puso en libertad.
Hace treinta años.
El Corazón del Cielo y Corazón
De la tierra,
Nos enviaron a este mundo para
Cultivar amor, Justicia y Paz.
Somos cuidadoras de la Madre
Tierra,
Somos defensores de la Vida,
Ofrecemos nuestras vidas por
ello,
Si es necesario.
Crecimos y volamos en el mundo para
compartir
La palabra verdadera de nuestro
corazón.
No queremos guerra en el mundo,
que a nadie le falte la paz,
así como el viento que nos
sopla a todos.
Nuestro caminar ha sido largo,
Atravesamos oscuridad, dolor y
muerte,
A pesar de la masacre a 45
hermanas y hermanos
Y los 4 bebés no nacidos,
Hoy somos luz infinita.
30 veces resplandece nuestra
dignidad
en gigantes fragmentos de luz.
Gracias Corazón del cielo,
Gracias Corazón de la Tierra,
Gracias Corazón de Acteal:
…Ahora,
Somos manantial de paz.
Ja Jiménez
Miembro de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de
Acteal.
22 de diciembre del año 2022
Acteal,
luz que ilumina los caminos
I
Arde
el canto Maya,
hábito de vida que permanece.
Aquí
siguen:
En
el viento ámbar de las montañas.
Aquí
siguen:
Como
vigías de lluvia torrencial.
Aquí
siguen:
Con
su palabra que es fuego en el camino.
Aquí
siguen:
Cargadores
del tiempo ante el cosmos.
Arde
el canto Maya,
hábito de vida que permanece.
II
Arde
la voz que emerge desde Xibalba,
incendia
la tierra y sus alrededores,
como
humarada que se disfraza de nube
para
ocultar la calamidad.
Ríos
de sangre,
que
alumbra el alimento en tierra.
Casa
de invierno,
fervor
del Señor de la
Noche.
Arde
la voz que emerge desde Xibalba,
sembrada
la tragedia, crece la vida,
despeja
la tórrida tormenta,
Furor
de los mártires
polinizando
el universo,
después del fango viene la primavera.
III
Arde
la voz que emerge desde Xilbalba.
Con
destellos que fulguran flores,
vientos
de los cuatro rumbos
que
se agolpa en el núcleo de la memoria.
Al susurro del colibrí
afina
el ritmo del tiempo.
Al rugir del jaguar
retiembla
el ritmo del tambor.
Al
silbido del viento
templa
el ritmo de la palabra.
Alzan
la voz coral donde emerge
la
paz de los cuatro rumbos
trece
cielos que tocan el instante
Diáspora de verdad y justicia
luz que ilumina los caminos.
Pedro Faro
Acteal, Chiapas, México,
22 de diciembre de 2022
Canción en Memoria de los Martires de Acteal y la Fundacion de Las Organización de Las Abejas
Auctor: Victorio Santis
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