16 de febrero se cumplieron 25 años de la firma de los traicionados Acuerdos de San Andrés, donde integrantes de nuestra organización de Las Abejas se rotaron durante los meses que duraron las negociaciones.

 



Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

     Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal

           Municipio de Chenalhó, Chiapas, México.

 

22 de febrero de 2021

 

 

Al Congreso Nacional Indígena

Al Concejo Indígena de Gobierno

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

A las y los defensores de los derechos humanos

A los medios libres y alternativos

A los medios de comunicación nacional e internacional

A la Sociedad Civil Nacional e Internacional

 

Hermanas y hermanos:

¿Cuándo dejarán de responder los malos gobiernos con armas, ejércitos, cuarteles, retenes y entrenamiento de grupos paramilitares a los reclamos de los pueblos que sólo quieren vivir en paz?

¿Cuándo dejarán de aliarse a los narcotraficantes, a los caciques y a las compañías extranjeras que sólo buscan multiplicar sus ganancias, a costa de la destrucción de las comunidades y el despojo de sus tierras y las riquezas que contienen?

Como cada mes desde hace más de 23 años, no podemos dejar que se olvide el crimen de lesa humanidad cometido en esta Tierra Sagrada de Acteal, donde dieron su sangre nuestras 45 hermanas y hermanos masacrados, más 4 bebés que fueron sacados del vientre de sus madres por un grupo de paramilitares que venían de

diferentes comunidades del nuestro municipio de Chenalhó. Y no nos cansamos de demandar que se haga verdadera justicia para nuestros mártires, para los que presenciaron y sobrevivieron este hecho tan atroz y para sus familiares, quienes han tenido que vivir tanto tiempo viendo cómo los malos gobiernos ocultan la verdad, protegen y premian a los asesinos, dividiendo a los que reclaman justicia; lo que sólo provoca que se sienta fácil repetir hechos tan atroces entre nuestros pueblos, pues los responsables materiales e intelectuales no han tenido castigo.

Le solicitamos respetuosamente a la licenciada Esmeralda Troitiño Arosemena, quien es la abogada para México y Comisionada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que interceda para que la CIDH  emita de una vez por todas su Informe de Fondo sobre el Caso 12.790 Manuel Santiz Culebra y otros (masacre de Acteal). Los resultados de su valiosa intervención son muy importantes para que los malos gobiernos dejen de proteger a los responsables de la Masacre y se desmantelen las actuales condiciones de militarización y paramilitarismo que continúan hoy en nuestras comunidades.

¡Chiapas, Chiapas no es cuartel, fuera ejército de él! Hemos gritado con todas nuestras fuerzas esta consigna desde el inicio del Plan de Campaña Chiapas ‘94, cuando el gobierno envió más de 72,000 soldados a nuestro estado para tratar de revertir el alzamiento zapatista y asegurar que las compañías no perdieran el control sobre los territorios que necesitan para hacer sus negocios, sembrando el terror en las comunidades. El saldo: asesinatos, tortura, desalojos, desplazamiento, destrucción de trabajaderos y recursos colectivos, terror y robo de pertenencias en comunidades zapatistas; prostitución, violaciones de mujeres, mayor venta de alcohol y drogas en nuestras comunidades, miedo y preocupación de andar solas para las mujeres en su propia tierra, paramilitares que saben usar las armas de grueso calibre que les ayuda a comprar el gobierno del partido en turno. Ante esto preguntamos con el profeta Isaías: “¿Con qué derecho aplastan a mi pueblo y pasan por encima de los pobres?”, afirma el Señor, el Señor Todopoderoso? (Isaías 3, 15)

 

En nuestro municipio de Chenalhó, precisamente durante los diálogos de San Andrés en 1996, cuando el gobierno simulaba el diálogo pacífico con la comandancia zapatista, al mismo tiempo que orquestaba el operativo militar para capturarlos, se construyeron muchas de las Bases Militares que permanecen hasta hoy en los lugares de mayor presencia zapatista: para poder vigilarlos, hostigarlos, atemorizarlos y engañarlos con supuestas “ayudas humanitarias”.  Bajo diferentes uniformes como la Seguridad Pública, Policía Estatal, Policía Federal Preventiva, Policía Judicial y ahora la Guardia Nacional, esas fuerzas armadas del mal gobierno sólo vienen a nuestros territorios para sembrar el miedo entre los que defienden su tierra y sus comunidades frente a los intereses de los poderosos.

Por eso era tan importante lo que se acordó en San Andrés hace 25 años y que se había plasmado en la propuesta de reformar la Constitución para que los recursos naturales se pudieran aprovechar según el criterio y mandato de los pueblos indígenas, poniendo freno a las ambiciones de los inversionistas nacionales y extranjeros que siempre han querido adueñarse de ellos.  Pero no fue eso lo que pasó. Como sabemos, el gobierno no cumplió y, al contrario, hizo todas las reformas estructurales neoliberales a la Constitución para garantizar el derecho de los ricos a comprar nuestras tierras ejidales, nuestros bienes comunales y a expropiar nuestros terrenos cuando convenga a sus intereses, sin consultarnos.

Hoy también recordamos que el pasado 16 de febrero se cumplieron 25 años de la firma de los traicionados Acuerdos de San Andrés, donde integrantes de nuestra organización de Las Abejas se rotaron durante los meses que duraron las negociaciones, manteniendo los cinturones humanos de paz que se formaron para cuidar a los zapatistas; quienes a su vez convocaron a representantes de los pueblos indígenas que en aquellos años nos manteníamos aún independientes del gobierno, para que pudiéramos encontrarnos, conocernos y después articularnos en lo que hoy conocemos como el Congreso Nacional Indígena para ir fortaleciendo nuestra autonomía, y que después logramos conformar el Concejo Indígena de Gobierno.

Por eso hoy nos hacemos eco de la denuncia presentada en la declaratoria final de la Quinta Asamblea Nacional del CNI con el CIG que se logró realizar con delegados de 100 pueblos indígenas en plena pandemia:

“La imposición del Tren Maya, que va aparejado de la construcción de 15 centros urbanos, del Corredor Interoceánico Salina Cruz-Coatzacoalcos, que contempla 10 corredores urbano-industriales, y del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México-Parque Ecológico Lago de Texcoco, junto con el Proyecto Integral Morelos, buscan el reordenamiento del país de acuerdo a los intereses económicos del gran capital. Del mismo modo es muy grave el proyecto de construir, para beneficio de diversas empresas extranjeras, tres termoeléctricas -una de ellas ya está concluida-, una red de gasoductos y una megacentral para almacenar combustibles en la cuenca del Río Santiago, al sur de Guadalajara, lo que adicionalmente ocurre en una de las regiones más contaminadas del país; a lo que habría que agregar el proyecto Canal Centenario, actualmente ejecutado por la Guardia Nacional, que en Nayarit pretende trasvasar los ríos San Pedro y Santiago. La minería a cielo abierto amenaza del mismo modo a cientos de territorios de pueblos indígenas ocupando la misma fórmula de división, despojo y destrucción de nuestras comunidades”.

Por eso no es casualidad que tengamos hoy un país más militarizado, donde todos los que luchan por la vida, contra los megaproyectos y por la memoria de los que han dado su vida luchando contra la explotación, el despojo, el desprecio y la destrucción de nuestra forma de vivir, corren el riesgo de ser desaparecidos, asesinados, secuestrados o encarcelados.

Y nos llenamos de digna rabia y de tristeza de ver tantos casos de compañeros queridos que fueron asesinados en este mes, que justo se cumplen 2 años del asesinato de nuestro hermano Samir Flores, opositor al Proyecto Integral Morelos que era Amilcingo, en la tierra de Zapata. Seguimos reclamando justicia para él y para todos los que han encontrado la muerte por oponerse a los intereses de las compañías trasnacionales y caciques locales, quienes son los únicos que ganan con la realización de los megaproyectos que amenazan nuestras comunidades.

A Samir hoy se une Fidel Heras Cruz, quien era comisariado ejidal de su pueblo, también integrante del Consejo de Pueblos Unidos por la Defensa del Río Verde (Copudever) y formaba parte de la resistencia contra las hidroeléctricas Paso de la Reyna y Río Verde en Oaxaca, donde desde hace 13 años los pueblos se han organizado para impedir la imposición de los megaproyectos en su territorio y la contaminación de sus ríos y tierras. Los caciques de su pueblo, la familia Iglesias. le tenían coraje porque el ejido decidió cobrarles a tiempo la grava que extraen de su río. Fue asesinado el pasado 23 de enero en su municipio Santiago Jamiltepec, Oaxaca.

Junto a Samir y Fidel, hoy reclamamos justicia para Miguel Vázquez Martínez, guardián de los ríos en Veracruz, quien fue encontrado sin vida en una fosa clandestina en la localidad La Otra Banda, de Tlapacoyan, Veracruz, el pasado 15 de febrero, cien días después de haber sido ultimado. El compañero era integrante de la Alianza de Comunidades y Organizaciones en Defensa del Río Bobos-Nautla, y fue duro opositor a la instalación de proyectos extractivos como las Mini-hidroeléctricas en Tlapacoyan.  La violencia extrema que se vive en regiones como Veracruz con asesinatos, feminicidios, desapariciones, secuestros y fosas clandestinas, es resultado de la política impulsada por los malos gobiernos para crear un clima de ingobernabilidad, que facilite aún más callar y eliminar a los defensores del pueblo, los enemigos de los poderosos, sin ninguna consecuencia.

Y nosotros hemos vivido en carne propia cómo la solución a esta violencia extrema no es la militarización. Nuestros mártires fueron brutalmente asesinados cuando existía un puesto de Seguridad Pública a menos de 200 metros de distancia. Y los militares fueron avisados de lo que sucedía y no hicieron nada durante todas las horas que duró la masacre. Tenemos bases militares rentando nuestros terrenos desde hace casi 25 años y la violencia continúa en Aldama y Chalchihuitán, los paramilitares que educaron y financiaron los militares, siguen encabezando el hostigamiento a los que estamos en resistencia contra el mal gobierno y no queremos aceptar sus apoyos y proyectos. 

Por eso exigimos que se les otorguen los amparos que están solicitando legalmente nuestros compañeros del pueblo tseltal de Chilón, Chiapas, quienes piden que se pare la construcción de un cuartel de la Guardia Nacional que están haciendo sin el consentimiento del pueblo en su territorio, violando sus derechos como pueblo indígena.

Hermanas y hermanos, para fortalecernos juntos en este camino de construir vida, verdad y la justicia, les pedimos que nos acompañen en la lucha contra la militarización en nuestros pueblos que han encabezado valientemente, desde el inicio, nuestras compañeras mujeres. Ojalá puedan estar con nosotras, de manera presencial o en línea, durante la actividad que están preparando las compañeras de la Sociedad Civil Las Abejas de Acteal para el próximo 8 de marzo, cuya convocatoria les haremos saber en breve. 

Desde Acteal, Casa de la Memoria y la Esperanza, los que estamos encargados de cuidar la organización, estamos defendiendo nuestras tierras y a nuestro pueblo, siguiendo el ejemplo de nuestro hermano Alonso Vázquez que entregó su vida para que tuviéramos paz.

 

 

Atentamente

La Voz de la Organización sociedad Civil Las Abejas de Acteal.

             

Por la Mesa Directiva:

 

 

Cristóbal Ruiz Arias                                         Gerardo Pérez Pérez

                      Presidente                                                        Secretario

 

 

Manuel Ortiz Gutiérrez                                              Pedro Pérez Pérez

                     Tesorero                                                            sub presidente

 

 

Sebastián Guzmán Sántiz

Sub tesorero

 







 

 



 

 

El 25 de diciembre de 1997, Jtotik Samuel celebró en Acteal la misa de Navidad más triste que haya vivido y dijo para el mundo que ese día el niño Jesús había nacido muerto.

 
  Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

     Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal

           Municipio de Chenalhó, Chiapas, México.



A 25 de enero de 2021 


                                

  


A Jtotik Samuel que ahora brillas en el Corazón del Cielo y en el Corazón de la Tierra:

A los 45 mártires de Acteal y más 4 bebés quienes viven en nuestra memoria y corazón:

A todas las mujeres y hombres de buena voluntad:


Jtotik Samuel, antes de iniciar lo que queremos decir en este día para respetar tu memoria y agradecerte por haber caminado con Las Abejas de Acteal, te pedimos permiso primero y esta es la palabra que tejimos y bordamos, cual arco iris que manifiesta la diversidad de pensamientos que siempre respetaste:


Hermanas y hermanos:

Nos encontramos reunidos la Mesa Directiva de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal, los Sobrevivientes y familiares de la Masacre de Acteal y los Desplazados Abejas del Barrio Río Jordán de la Colonia Miguel Utrilla Los Chorros, en la Casa de la Memoria y la Esperanza para agradecer al Dios Padre-Madre que nos dio el gran regalo de la vida y las obras de Jtotik Samuel Ruiz García, hoy que contamos 10 años desde que dejó de estar físicamente entre nosotros, para estar presente ya sólo en nuestros corazones y en nuestras acciones. 

Este es el primer año que no nos es posible reunirnos en este día para peregrinar junto a todos nuestros hermanos y hermanas del Pueblo Creyente de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, debido a la pandemia por el Covid 19. Es por eso que tomamos el acuerdo de organizar esta Jornada de Ayuno y Oración en varias de las comunidades que conforman nuestra organización de Las Abejas de Acteal.

Tampoco Las Abejas somos los únicos que nos encontramos recordando a Jtotik Samuel y todo lo que sembró con nosotros. Son muchas parroquias y organizaciones que hoy también estarán agradeciendo con sus propios modos y en sus propios lugares la herencia que nos dejó Jtotik Samuel, por lo que la pandemia no logrará apagar la luz de su memoria entre nosotros. Nuestros hermanos de la Parroquia de Chenalhó se encuentran en Yabteclum orando, ayunando y compartiendo también lo que vivimos con Jtotik Samuel, para que nunca se nos olviden los principios que nos dejó y queremos seguir respetando, para que su trabajo continúe a través de nuestros esfuerzos. 

Nosotras y nosotros de Las Abejas sabemos que es Dios Padre-Madre quien mandó a Jtotik Samuel a caminar entre nosotros, para ir aprendiendo de cómo los tsotsiles nos comunicamos con Dios Padre-Madre y ayudarnos a que la Iglesia Católica reconociera nuestras formas, modos y lugares para encontrarnos con lo sagrado y darle el respeto que se merece, lo que con el Tercer Sínodo Diocesano en el año 2000, quedó como uno de los horcones de la Diócesis: ser iglesia autóctona.

Cuando Jtotik Samuel llega a Chiapas y ve la realidad de nuestras comunidades y nuestro sufrimiento: la explotación, la marginación, todas las violaciones a los derechos humanos, se dio cuenta que su trabajo como obispo tenía que responder a esa realidad. Y fue así como los agentes de pastoral comenzaron a ayudar a organizar comisiones y trabajos colectivos en los pueblos para atender prioritariamente la salud, la educación, la producción y la defensa de la tierra, como se acordó en el Congreso Indígena que organizó en 1974.

Todos los trabajos que hicimos animados por la Diócesis nos llevaron a entender que Jesús no quiere la injusticia ni la guerra, sino que tengamos una vida donde haya igualdad. Por eso tenemos que actuar y no sólo pedir y esperar que Dios lo arregle. Hay que organizarnos y luchar para transformar.

Y es así como fuimos reconociendo las formas que usaban nuestros abuelos y abuelas y que podíamos seguir usando juntos para defender a nuestros pueblos y a la Madre Tierra. Y los servidores de la palabra de Dios dejaron de tener miedo y comenzaron a denunciar las injusticias que vivimos para que los creyentes nos organizáramos para ser más fuertes, no dejarnos engañar por los poderosos –el gobierno y los caciques priístas- y buscar juntos los caminos para liberarnos de su opresión.

Sobre todo, Jtotik Samuel nos ayudó a reflexionar y a compartir que cuando Jesús vino al mundo, miró que había tanta injusticia y sufrimiento que causaban los reyes junto con los sumos sacerdotes hacia el pueblo pobre; sin embargo esto para Jesús no estaba bien y había que actuar para que existiera paz, justicia, amor y liberación para el pueblo de Dios. Para conseguir todo eso, debía ser a través de la lucha no violenta. Esta sabiduría nacida de la Palabra de Dios, fue la que inspiró a nuestra Organización Las Abejas a optar por el pacifismo y eso es lo que nos caracteriza e identifica desde hace 28 años, cuando nació nuestra Organización.

Jtotik Samuel siempre caminó por nuestras comunidades. Desde antes de la fundación de la Organización de la Sociedad Civil Las Abejas, cuando se estableció en Yabteclum el Centro de Pastoral de la Parroquia de Chenalhó, él caminó con los catequistas por nuestras comunidades, nos ayudó a abrir los ojos y siempre nos acompañó cuando hubo que defender al pueblo de las injusticias que estaban cometiendo los malos gobiernos y los caciques partidistas en las comunidades. Cuando nació nuestra organización en 1992, fue él quien nos mostró cuál podía ser el mejor camino para liberar a nuestros compañeros que fueron injustamente encarcelados. Estuvo con nosotros en el plantón que hicimos frente a la Catedral de la Paz en San Cristóbal de Las Casas, nos ofreció la catedral de hospedaje durante una semana y no nos dejó solos cuando reclamamos justicia fuera del CERESO 5, donde tenían recluidos a nuestros cinco compañeros de Tzajalch’en. Tampoco dudó nunca en utilizar la influencia que podía tener por su cargo de obispo para ayudar a defender a los pobres. Fue así como se presionó al Gobierno estatal para que liberara a los compañeros que habían sido culpados de un crimen que no cometieron, sólo en represalia por no alinearse al Partido PRI y hablar claramente de las injusticias que ocurrían en su comunidad, organizándose colectivamente para enfrentar esos problemas.

Jtotik Samuel nunca tuvo miedo, pues su fuerza venía de Dios, no del dinero ni de quedar bien con el gobierno. Es por eso que aceptó ser mediador en el diálogo del EZLN con el Gobierno Federal en 1994 y 1995. Ha sido uno de los apoyos más grandes que hemos tenido los pueblos. Por ello, tuvo que soportar muchos males: que intentaran asesinarlo en varias ocasiones, que lo difamaran, que lo calumniaran, que intentaran correrlo de su Diócesis y otras infamias. Pero nada de esto lo hizo cambiar de parecer. Por eso, nosotros vimos que tampoco debemos tener miedo y debemos seguir diciendo la verdad y buscando la justicia, aunque mucha gente se ponga en nuestra contra.

 
Por la manera como llegó a organizar su diócesis aprendiendo de la sabiduría de los pueblos que atendió, Jtotik Samuel dejó formados muchos catequistas, servidores, diáconos, agentes de pastoral, religiosas y sacerdotes que entendieron que debían compartir la vida y la lucha con el pueblo, por lo que se convirtieron en profetas igual que él. Hoy necesitamos y queremos más obispos como él, más párrocos, más catequistas, ministros, diáconos y servidores de la iglesia que sigan “del lado de los pobres y compartan sus luchas.

Cuando vino la guerra de contrainsurgencia que culminó con la Masacre de Acteal, Jtotik Samuel nos orientó para tener claro que no podíamos matarnos entre nosotros. También nos animó para que no tuviéramos miedo de decir la verdad en medio de la guerra y de hacer todo lo que pudiéramos para construir la paz con justicia y dignidad. Por eso vemos que su mejor discípulo entre nosotros ha sido Alonso Vázquez Gómez, quien fue Abeja, catequista y Jefe de zona de la Parroquia de Chenalhó y coordinó la Jornada de Ayuno y Oración cuando fueron masacradas en Acteal las 45 personas más los 4 bebés sacados del vientre de sus madres por el grupo paramilitar priista de Chenalhó, bajo las órdenes de Ernesto Zedillo Ponce de León.

Pero a los poderosos no les gustó nunca el trabajo de Jtotik, y las Abejas nacimos como un fruto de la organización de la Diócesis de San Cristóbal. Por eso el gobierno llegó a masacrar a Las Abejas en Acteal, porque no les gusta que tengamos la costumbre decir la verdad de lo que sucede, organizarnos y luchar sin depender del mal gobierno.

A pesar de que diversos sacerdotes de la Diócesis, incluyendo al mismo Jtotik Samuel, denunciaron a las autoridades que estaba sucediendo una masacre en Acteal desde la mañana del 22 de diciembre, tanto el ejército mexicano como la seguridad pública destacamentados a 200 metros del sitio de la masacre, se negaron a acudir al lugar donde se oyeron los disparos por varias horas.

En el entierro de nuestros mártires, el 25 de diciembre de 1997, Jtotik Samuel celebró en Acteal la misa de Navidad más triste que haya vivido y dijo para el mundo que ese día el niño Jesús había nacido muerto. Fue principalmente gracias a Jtotik Samuel y sus contactos en todo el mundo que la noticia del sufrimiento y el dolor por el crimen de lesa humanidad ocurrido en Acteal se conoció en todos los rincones. Fue así que tuvimos el privilegio de recibir la solidaridad de visitantes de los cinco continentes del planeta tierra, incluyendo a los Pastores por la Paz, pacifistas procedentes de varias religiones del mundo, de los cuales Jtotik Samuel fue miembro. 

Tampoco se nos olvida que dejó fundadas varias organizaciones que hasta la fecha siguen caminando con los pueblos y ayudándonos a defendernos. Es el caso del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas que nació en 1999, el Centro Indígena de Capacitación Integral (CIDECI), Comisiones de Apoyo a la Unidad y Reconciliación Comunitaria (CORECO), Desarrollo Económico y Social de los Mexicanos Indígenas (DESMI), Servicios y Asesorías para la Paz (SERAPAZ), entre otras.

Por todo lo anterior, llamamos a los servidores de la palabra de Dios, católicos y no católicos, a seguir caminando por el camino de Jesús. A seguir denunciando, a no aceptar los apoyos que el gobierno nos da para callarnos la boca. A nunca olvidar lo que aprendimos con Jtotik Samuel: que los problemas y las injusticias no se van a arreglar solos por obra de Dios, las tenemos que transformar nosotros por medio de la organización, la resistencia y la construcción de la autonomía.

Jtotik Samuel, esta es nuestra palabra, este es nuestro pensamiento. Te pedimos 10 veces perdón si no supimos y no alcanzamos a platicar detalladamente cómo caminaste, sufriste y trabajaste al lado del pueblo oprimido y al lado nuestro. Pero queremos decirte que este día que se cumplen 10 años de tu partida a la casa de Dios Padre-Madre, nosotras y nosotros de Las Abejas de Acteal, conjuntamente con los sobrevivientes y familiares de las víctimas de la Masacre de Acteal, aquí seguimos organizados y luchando para encontrar la verdadera justicia por el crimen de Estado cometido aquí en Acteal. Y queremos pedirte que intercedas junto con los 45 mártires y más los 4 bebés, para que se conozca la verdad y que no sigan gozando de impunidad los autores intelectuales de dicha masacre para que nunca más se repitan masacres como la de Acteal. Aunque pareciera que las oscuras e indignantes políticas y decisiones del gobierno en turno opacan y buscan eliminar nuestras esperanzas, como lo denunciamos en nuestro comunicado hace tres días, sabemos que -como tú nos mostraste- el poder, el dinero y los gobiernos no tienen la última palabra; y lo que se requiere es organización y fe para atravesar y superar los obstáculos.

Ante toda la violencia, represión, imposición de megaproyectos en territorios de los pueblos originarios, divisiones entre las comunidades, conflictos controlados por los poderosos y el gobierno, te pedimos mucha fuerza, sabiduría y luz en nuestras decisiones y acuerdos para seguir adelante en nuestro caminar.


Jtotik Samuel, 10 veces te agradecemos por permitirnos hablar en este día, que nuestra palabra no solo llegue a los cinco continentes del planeta tierra, sino que llegue hasta el corazón de la casa de nuestro Dios Padre-Madre.


Desde Acteal, Casa de la Memoria y Esperanza: ¡Gracias Jtotik Samuel!


Atentamente

La Voz de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

                

Por la Mesa Directiva:

Cristóbal Ruiz Arias                                                     Gerardo Pérez Pérez

                  Presidente                                                                      Secretario


Manuel Ortiz Gutiérrez                                              Pedro Pérez Pérez

                         Tesorero                                                                sub presidente


Sebastián Guzmán Sántiz

Sub tesorero









 

Reafirmamos que vamos a seguir luchando y trabajando en la defensa de la vida.






 


                  Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal

Municipio de Chenalhó, Chiapas, México.


22 de enero de 2021



Al Congreso Nacional Indígena

Al Concejo Indígena de Gobierno

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

A las y los defensores de los derechos humanos

A los medios libres y alternativos

A los medios de comunicación nacional e internacional

A la Sociedad Civil Nacional e Internacional


Hermanas y hermanos:

Las Abejas de Acteal a través de sus nuevas autoridades, damos gracias a Dios Padre y Madre por permitirnos estar con vida en este año nuevo. Así también, agradecemos a todos los hombres y mujeres que no se cansan de luchar, a quienes no se les duerme su conciencia y que están al tanto de todo lo que está sucediendo en nuestro país.

Por eso, en este año nuevo nos sentimos renovados para seguir en la resistencia y luchando por la paz, la justicia y la vida. De esta manera, reafirmamos que vamos a seguir luchando y trabajando en la defensa de la vida, la madre tierra y los derechos humanos, continuando con nuestro método de lucha No Violenta, pues esta es nuestra misión desde que nacieron Las Abejas hace 28 años. Es así que hoy decimos al mundo que nuestra lucha y organización continúan. Y por todo esto, también Las Abejas de Acteal nos adherimos y hacemos nuestra la declaración POR LA VIDA a la que ha decidido convocar el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Es por ello también que en este día nos encontramos de nueva cuenta en Acteal, para recordar que la masacre de nuestros 45 hermanos y hermanas brutalmente asesinados, más los 4 bebés quienes fueron sacados del vientre de sus madres por el grupo paramilitar priista de Chenalhó, bajo las órdenes de Ernesto Zedillo Ponce de León el 22 de diciembre de 1997, sigue impune. Es por eso que bajo ningún motivo vamos a olvidar ni abandonar a mitad de camino la búsqueda de justicia y verdad para Acteal. Reconocemos y agradecemos a los sobrevivientes y familiares de las víctimas de la Masacre de Acteal quienes siguen firmes y decididos hasta encontrar una justicia verdadera. Entre ellos están los hijos e hijas de nuestro hermano catequista, jefe de zona y mártir Alonso Vázquez, que se han convertido en su voz y nos siguen mostrando el camino que él inició para seguir denunciando las injusticias que hace el gobierno y salir delante de manera autónoma, sin hacerle el juego al gobierno, resistiendo y no aceptando sus migajas, como el único camino para garantizar que crímenes como el de Acteal no se vuelvan a repetir y se pare verdaderamente la violencia y el sufrimiento del pueblo.

Queremos reiterar que la Solución Amistosa y la disculpa pública que ofreció el Gobierno
Federal no es justicia, y no vemos que por su parte tengan voluntad de hacer justicia, sino que sólo abonan a la división entre los sobrevivientes y familiares que siguen luchando por justicia. Las Abejas de Acteal y los sobrevivientes que pertenecen a nuestra organización no se han dejado engañar por el gobierno, por lo que no aceptamos el dinero que ofrecieron como reparación del daño causado a las familias de los masacrados, mientras los responsables permanecen impunes y premiados por sus crímenes. Las Abejas no nacieron para buscar beneficios personales. ¿De qué nos sirve tener dinero u obras de infraestructura si en el mundo se sigue asesinando a gente inocente, si los que luchan por defender la vida, la paz, su cultura y su tierra son masacrados, desaparecidos o encarcelados?

Desde Acteal, volvemos a recordarle a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que sigue pendiente la emisión del informe de fondo del Caso 12.790 Manuel Santiz Culebra y otros (masacre de Acteal). Creemos que la publicación de los resultados de sus investigaciones en el caso es lo único que verdaderamente puede ayudar a que se reconozca la verdad sobre lo que ocurrió y que se castigue a los responsables materiales e intelectuales, para que este crimen de lesa humanidad no vuelva a repetirse en Chenalhó, en Chiapas ni en ninguna otra parte del mundo.


Es indignante ver en México cómo los poderosos pueden gozar de privilegios e impunidad en el sistema de justicia mexicano. La prueba más amarga es la inmunidad que otorgó la Fiscalía General de la República (FGR) al Gral. Salvador Cienfuegos al decidir no ejercer acción penal contra él. En cambio, cuando un defensor o defensora de derechos humanos, que denuncia y lucha contra las políticas represivas del mal gobierno, es encarcelado, se pide que se le juzgue con todo el peso de la ley. Un ejemplo claro es que el mismo día que la FGR exoneró al Gral. Cienfuegos, estaba acusando y pidiendo pena máxima para Kenia Hernández, defensora de derechos humanos y feminista de Guerrero, cuyo único delito es haber participado en una protesta. Aunque Cienfuegos es responsable de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, para la FGR esto no es nada grave. Esto sólo demuestra cómo el gobierno actual le está dando todo el poder al Ejército y, como todas las administraciones anteriores, no tiene ninguna intención de investigar y castigar realmente a quienes son responsables de delitos graves en nuestro país.

También queremos denunciar cómo el mal gobierno en turno aprovecha la pandemia generada por el Covid 19. Por un lado, nos dicen que nos encerremos en nuestras casas, pero sus megaproyectos como la construcción del mal llamado “Tren Maya”, la carretera San Cristóbal-Palenque, o el “Proyecto Integral Morelos y otros, no se han cancelado sino que aceleran su construcción. Ante estos megaproyectos de muerte, nos da gusto que tomando todas las precauciones necesarias, se pueda realizar la 5a Asamblea entre el CNI y el CIG, que se llevará a cabo en la Quinta Piedra, Ejido de Tepoztlán, Morelos, los días 23 y 24 de enero de 2021, pues es muy necesario articular la resistencia a los megaproyectos y continuar fortaleciendo juntos nuestras autonomías, a pesar de la pandemia. Por ello, desde la sede de Las Abejas de Acteal en territorio tsotsil saludamos a nuestras hermanas y hermanos que participarán en esta Asamblea y estaremos atentos a los resolutivos que tomen.

También nos alegra que a pesar de la paralización que existe por la pandemia, el pasado 4 de enero nuestros hermanos del Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio (Modevite) hayan podido movilizarse en el municipio de C’ancuc, Chiapas, para repudiar la construcción de la autopista San Cristóbal-Palenque y la instalación de cuarteles de la Guardia Nacional, colocando letreros en varias de sus localidades. Sabemos que la Guardia Nacional es el brazo armado de las empresas trasnacionales que son las únicas beneficiadas con los megaproyectos. Por eso quieren construir sus cuarteles ahí donde han visto que existen pueblos originarios dispuestos a defender su vida y su territorio del despojo que los empresarios quieren hacer, trayendo división a nuestros pueblos, destrucción, contaminación y militarización, abriendo caminos para sus represas y centros turísticos.

Además del avance de las imposiciones de los megaproyectos por parte del gobierno federal, éste ha permitido que los paramilitares ataquen a las luchas y proyectos autonómicos, como es


el caso del reciente ataque armado contra comunidades de bases de apoyo del EZLN en Moisés Gandhi, por parte del grupo paramilitar de la ORCAO el pasado 18, 20 y 21 de enero.

El recuento de la violencia, represión e impunidad que ya hicimos, son sólo ejemplos de muchos otros casos que están ocurriendo actualmente en nuestro país. Podemos darnos cuenta de ellos a través de las denuncias que han hecho otros pueblos, organizaciones y defensores y defensoras de los derechos humanos en todo México.

Ante todo lo anterior, miramos y pensamos que el sistema capitalista y las acciones políticas y económicas tanto del gobierno en turno como el de los políticos corruptos y los militares, son cada vez más destructivas e inhumanas. Por ello pensamos que urge detener estos planes de muerte, con organización, con acciones concretas porque queremos seguir con vida y porque queremos vivir libres en nuestro propio territorio y queremos vivir sin guerra. ¡Ya basta de destrucción de la humanidad y de la Madre Tierra!

También queremos invitar a todas las personas de buena voluntad a luchar contra los privilegios en el sistema de justicia mexicano y para que se acabe la impunidad, como la que claramente está disfrutando el Gral. Cienfuegos. En lugar de que goce de la inmunidad que le otorgó la FGR, levantemos la voz y exijamos que este militar responsable de desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y de otros crímenes graves contra la humanidad, sea condenado. Y no nada más Cienfuegos, pues nosotros también hemos demandado la investigación y castigo al Gral. Enrique Cervantes Aguirre, quien es uno de los autores intelectuales de la Masacre de Acteal y responsable del Plan de Campaña Chiapas 94, que a 23 años de este crimen de Estado, sigue impune.

Lo que proponemos no es cosa sencilla, sabemos que nos estamos enfrentando y luchando para que se castigue a los grandes poderosos y ex gobernantes de México, y sobre todo, a los altos mandos del Ejército mexicano quienes -ya es muy claro- mandan en este gobierno y en el país. Pero, no se nos olvide que somos millones de mujeres y hombres en nuestro país, sólo falta que nos despertemos y que ya no permitamos más impunidad, violaciones a nuestros derechos humanos y burlas a nuestra dignidad.

Quizá nuestra palabra de este día parece inalcanzable porque no es fácil lo que demandamos y deseamos, ¿pero quién lo va a hacer si no luchamos y si no hacemos nada nosotros y nosotras? Con esta nueva directiva recordamos especialmente el compromiso que nuestra organización ha heredado de nuestro hermano Alonso Vázquez Gómez para seguir denunciando las injusticias y construyendo la paz, para seguir resistiendo y luchando contra la violencia, caminando del lado de los pobres y marginados, teniendo en Dios nuestra fuerza, no en el gobierno ni en el dinero.

Y no queremos cerrar nuestra palabra de este día, sin mencionar a nuestro querido Jtotik Samuel en su Aniversario, ya que gracias a él nos despertó la conciencia. Fue él quien nos mostró el camino para defender nuestros derechos como pueblo originario y a defender la vida. Les anunciamos que a 10 años de su ausencia física entre nosotros, realizaremos una jornada de ayuno y oración en su memoria y como agradecimiento de todas sus enseñanzas, por lo que les pedimos que estén pendientes de la convocatoria que sacaremos muy pronto.

Desde Acteal, Casa de la Memoria y la Esperanza, reiteramos que nuestra lucha por la justicia, la paz y la vida continúan.


Atentamente

La Voz de la Organización sociedad Civil Las Abejas de Acteal.

Por la Mesa Directiva:


Cristóbal Ruiz Arias      Gerardo Pérez Pérez

                                                                Presidente       Secretario


Manuel Ortiz Gutiérrez       Pedro Pérez Pérez

                                                          Tesorero sub              presidente


Sebastián Guzmán Sántiz

Sub tesorero

 


La lucha por Verdad y Justicia para Acteal, continúa.


Esta conmemoración de la Masacre de Acteal en este mes de enero, significa la continuidad de nuestra lucha por verdad y justicia iniciada desde hace 23 años, porque tenemos memoria y porque no queremos más masacres en México y el mundo.


 

23 años de una herida abierta, 23 años de mantener activa la memoria y la resistencia, seguimos organizados para enfrentar la guerra y la muerte del Estado.

  Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal

Municipio de Chenalhó, Chiapas, México.



22 de diciembre de 2020




Al Congreso Nacional Indígena

Al Concejo Indígena de Gobierno

A la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos

A las y los defensores de los derechos humanos

A los medios libres y alternativos

A los medios de comunicación nacional e internacional

A la Sociedad Civil Nacional e Internacional


Tesoros mal adquiridos no sirven de nada,

pero la justicia libra de la muerte

Proverbios 10, 2

Hermanas y hermanos:

Desde esta Tierra Sagrada de Acteal, seguimos sin justicia donde hace 23 años nuestros hermanos y 

hermanas, hermanitos y hermanitas ofrecieron su vida el 22 de diciembre de 1997, como 

precio para parar la violencia desatada por el gobierno mexicano contra las comunidades en resistencia a 

sus proyectos de apoderarse de la tierra de los pueblos, para dárselas a los 

ricos y hacer jugosos negocios con empresas transnacionales que requieren controlar nuestros territorios 

para garantizar sus intereses y ganancias.


Foto por: Área de Comunicación de Las Abejas de Acteal

 Por eso decimos que hoy estamos conmemorando 23 años de una herida abierta, 23 años de mantener activa la memoria y la resistencia ante esta guerra desatada contra los pueblos que seguimos organizados para enfrentar la guerra y la muerte del Estado.

Los sobrevivientes de esta cruel masacre que pertenecemos a la Organización de la Sociedad Civil de las Abejas de Acteal (Las Abejas), queremos que todo el mundo sepa que vamos a seguir buscando la justicia hasta alcanzarla. Que no nos hemos vendido, que no aceptamos la “solución amistosa” que el gobierno federal ofreció este año. Que respetamos a nuestras hermanas y hermanos que aceptaron la oferta del Estado. Más nosotros no nos cansaremos hasta ver que se sancionen a los responsables materiales e intelectuales de la Masacre. Queremos y exigimos justicia. Lo que pasó en Acteal no debe repetirse.

Al tiempo que el Estado mexicano -a través de su subsecretario de derechos humanos y el gobernador de Chiapas- simulan diálogos, a 23 años de impunidad en la masacre de Acteal, en lugar de que sus sobrevivientes vean llegar la justicia para sus familiares masacrados y puedan vivir en paz, primero llegan a ver su muerte. Así pasó con nuestro hermano y compañero sobreviviente don Manuel Gómez Pérez, quien el 22 de diciembre de 1997 sobrevivió la balacera y la masacre, perdiendo ahí a su esposa. El pasado 5 de diciembre, don Manuel fue a encontrarse ya con su familia masacrada.

Desde allá, en donde seguramente se encuentra Papá-Mamá Dios de la justicia verdadera, junto a Tatik Samuel Ruiz García y nuestros demás hermanos y hermanas que nos han acompañado en nuestra lucha, le pedirá para que sobre la masacre de Acteal se conozca la verdad, para que se investigue y se castigue a los autores materiales e intelectuales y que nosotras y nosotros que seguimos existiendo aquí, nunca dejemos de luchar por la justicia verdadera.

Don Manuel Gómez fue un gran músico tradicional. A través de la flauta invocaba el día 22 de cada mes, en Acteal, la memoria viva de los 45 mártires más los 4 bebés no nacidos. Él se nos ha ido, pero seguramente allá arriba, en el viento o en las nubes, en las estrellas o en el arco iris, en la lluvia o en la luz del sol, en el alba o en cualquier horizonte, en nuestro corazón o en nuestro pensamiento, su música estará sonando en armonía con la memoria y la esperanza de que un día, aquí en Acteal, en México y en el mundo, llegue la justicia verdadera y la paz para todas y todos.

Es por eso que pedimos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a que agilice la emisión del Informe de Fondo sobre el Caso 12.790 Manuel Santiz Culebra y otros (masacre de Acteal). Urge que haga públicas las conclusiones de sus investigaciones y dé las recomendaciones necesarias al Estado mexicano, para que se haga verdadera justicia en el caso, enjuiciando a los autores intelectuales.

Desde que se fundó nuestra organización, Sociedad Civil las Abejas de Acteal, hace más de 28 años, hemos visto cómo el hostigamiento, la persecución y la criminalización, las amenazas de muerte, la cárcel, el robo y la destrucción de pertenencias, el desplazamiento forzado y el asesinato han sido el destino para quienes denuncian los engaños del gobierno y para los que no han querido ser cómplices de los grupos de poder aliados al gobierno en Chenalhó. Y todos estos delitos, incluyendo la Masacre de Acteal, jamás han sido investigados ni sancionados.

Así ocurrió en la Colonia Puebla en 2013. Pero en este caso comenzó a pasar algo más. Como se dieron cuenta de que cada vez hay más familias que están aceptando los apoyos del gobierno en cada paraje, exzapatistas y exabejas comenzaron a trabajar con los partidistas, ayudándoles y aconsejando a viejos paramilitares sobre cómo podían hacer para obtener más dinero de los funcionarios del gobierno municipal, estatal y federal. Así fue como se creó un clima de linchamiento contra los católicos en la Colonia Puebla en 2013, en su mayoría abejas y bases de apoyo zapatistas, que terminó en su desplazamiento forzado por un año. Sólo con una multa pagada por el gobierno a los mismos que orquestaron la persecución, otorgándoles mayor presupuesto para sus programas gubernamentales, la comunidad aceptó que regresaran los desplazados, además de que los que quemaron casas y robaron propiedades de los católicos expulsados, nunca tuvieron que reparar los daños, porque el gobierno lo hizo por ellos.

De ese modo el gobierno “resolvió” el problema de los desplazados de la Colonia Puebla en 2014. Los causantes del linchamiento fueron premiados, tal como los paramilitares -asesinos confesos de la Masacre de Acteal- liberados masivamente a partir de 2009 y hasta 2012, fueron premiados con terrenos y pensiones mensuales. Y es así como también desde el 2001, se han dado una serie de retornos del desplazamiento forzado, sin justicia: los responsables de las acciones que llevaron a los compañeros a huir en 1997 de su comunidad y abandonar sus terrenos y pertenencias, nunca fueron juzgados ni sancionados. Pero los paramilitares con armas de grueso calibre responsables de los saqueos, quema de casas y amenazas de muerte, sí contaron con el apoyo monetario del gobierno para que, sin tener que pagar ellos por todo lo que destrozaron y robaron, se ofreciera una suma que ayudara a las familias desplazadas para reconstruir sus casas, lo que eventualmente ayudó a que muchas de estas familias empezaran a acostumbrarse a vivir de los apoyos gubernamentales.

De la misma manera, con la dichosa “solución amistosa”, el gobierno federal y estatal pretendió dar carpetazo al caso Acteal, ofreciendo dinero para obras públicas que favorezcan a los familiares y sobrevivientes, sin que los responsables de la masacre sean enjuiciados ni sancionados. Apuestan a que el cansancio y el desgaste debiliten tanto a las víctimas de la violencia, que aceptarán cualquier condición para que “se arregle su problema” y traten de hacer como que no pasó nada. Y los que causan la violencia cobran una jugosa suma para que se diga que el problema que ellos mismos orquestaron ya quedó solucionado, haciendo quedar al gobierno como el único que puede ayudar efectivamente a que se resuelvan “los problemas comunitarios”, que en realidad son problemas o conflictos generados por causas políticas y por la impunidad que otorga la autoridad.

Por eso decimos que en México sólo se administra la justicia como una forma de hacer negocio. Pues nosotros hemos vivido repetidamente cómo una y otra vez, desde el Plan de Campaña Chiapas 1994, los gobiernos estatales y federales, el Presidente Municipal y su gente partidista que comete violencia contra los que resisten autónomamente en las comunidades, han estado todos de acuerdo.

Nunca olvidaremos que 5 días antes de que fueran masacrados nuestros 45 hermanos y hermanas más 4 bebés no nacidos, se realizó un último diálogo en el paraje Las Limas del municipio de Chenalhó, en donde estuvieron el presidente municipal priísta de Chenalhó, Jacinto Arias Cruz del ejido Puebla, acompañado de su ayuntamiento, de agentes rurales y pastores evangélicos, el Concejo Autónomo de Polhó, representantes de nuestra Organización Las Abejas de Acteal, así como observadores de derechos humanos, tales como el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Comisión Estatal de Derechos Humanos, representantes de la extinta Comisión Nacional de Intermediación y la Cruz Roja Nacional e Internacional. Sin embargo, mientras sucedía ese pretendido diálogo, los paramilitares estaban quemando casas y saqueando pertenencias de una familia de Las Abejas de Acteal, quien 5 días después fue masacrada casi por completo en Acteal.

De una forma parecida sucedió el ataque a la caravana de ayuda humanitaria para los desplazados por el conflicto entre Aldama y Santa Marta, Chenalhó. Se había firmado ya un "Acuerdo de solución definitiva", sin embargo 3 días después, como lo denunció el Frayba, se produjo este ataque con armas de alto calibre, organizado por un grupo armado de corte paramilitar resultando baleada la camioneta de la Organización Fideicomiso para los niños y niñas de Chiapas, coordinada por la actriz y hermana de lucha, Ofelia Medina. Aquí salió herida de bala nuestra hermana Chabelita, religiosa de la Diócesis de San Cristóbal. Sin embargo, no entendemos cómo es que el conflicto sigue cuando el gobierno estatal y federal tienen conocimiento pleno del caso.

Pero toda esta impunidad ha ocasionado directamente una descomposición tan alta del tejido social, que la violencia se ha disparado en direcciones inimaginadas. En Chiapas, no sólo los agresores nunca han sido investigados y sancionados, sino que los paramilitares conservaron sus armas desde 1997. Todos estos años han seguido siendo beneficiados con presupuesto público para aumentar sus arsenales, pues han funcionado como grupos de choque en administraciones sucesivas, poniéndose al servicio del partido o encargo que más les convenga. Sólo esto puede explicar la gravedad de la situación tanto en Aldama y Santa Marta, como en Tila y Moisés-Gandhi. Por eso, lo único que realmente solucionaría la situación de los desplazados en la entidad, es un verdadero desarme de los paramilitares que actuaron en la Masacre de Acteal y en la Zona Norte desde 1995, así como de los actuales grupos de corte paramilitar que operan actualmente en estas zonas.

Como integrantes de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal, junto con nuestros hermanos zapatistas y de todas las otras organizaciones que se coordinan en el Congreso Nacional Indígena, estamos en lucha precisamente para que en nuestro país y en nuestras comunidades la justicia no sea un jugoso negocio para algunos, sino una forma de que verdaderamente se solucionen los problemas sin dinero de por medio. Donde los que tienen responsabilidad no puedan seguir haciendo daño y donde verdaderamente se restablezca la paz en las comunidades, lo que sólo puede ocurrir cuando se respeta la dignidad y los derechos de las personas.

Sin embargo, la justicia en México es un negocio y está plagada de corrupción e impunidad. No nos engañemos en creer que todavía se va a componer el sistema de justicia en México, mientras el poder está en manos de los ricos, de los partidos políticos, de los militares, de los narcos y demás criminales.

Acabamos de ver cómo el pasado 23 de noviembre, el gobierno federal pasó por alto amparos y resoluciones judiciales para desalojar a nuestros compañeros que se oponen al Proyecto Integral Morelos y a la construcción de la Termoeléctrica en Huexca. Lo mismo hace con la construcción del mal llamado Tren Maya.

El Estado mexicano mandó a la Guardia Nacional para que a las 2 de la mañana desmantelaran el plantón que mantenían los ejidatarios desde 2016 en las orillas del Río Cuautla, todo para poder seguir construyendo la gran obra que quieren inaugurar este mismo mes en la tierra de Zapata, para quitarle el agua a los pueblos y dársela a las empresas trasnacionales, agua para enfriar sus turbinas de generación de energía para las fábricas que piensan instalar en esa región.

Ya no es tiempo de quedarnos con los brazos cruzados. Tenemos que redoblar nuestro esfuerzo en la construcción de la Otra Justicia, guiándonos de aquellos buenos consejos de nuestros ancestros, porque ellos sí supieron mantener la paz con una justicia verdadera durante su vida.

Es tiempo de confiar en nosotros mismos. Tenemos que darnos esa oportunidad de decidir y aplicar la justicia, una justicia humanizada, una justicia que no se negocia ni se condiciona, una justicia incorruptible. La justicia que queremos debe ser sanadora, restaurativa, armonizadora y regeneradora de los tejidos sociales y comunitarios. Y una muestra de esa justicia nos la dieron nuestros abuelos y abuelas.

La justicia de antes no tenía amigos ni compadrazgos, se aplicaba la justicia y ya. Se buscaba la reconciliación y la paz, y así, nadie quedaba herido o con rencores, porque lo que importaba era recuperar la armonía y la dignidad, tanto del que cometió la ofensa como del ofendido y de la misma comunidad. En el caso de delitos graves, si la autoridad comunitaria y la comunidad no podían resolverlos, se entregaba el culpable a las autoridades competentes para que lo juzgaran y condenaran por el crimen que cometió.

Pero en el caso de la Masacre de Acteal, no se trató de un homicidio cometido por un particular, no fue a causa de un pleito de borrachera, no llegaron a matarnos unos locos sólo porque quisieron matar. No.

La Masacre de Acteal la cometieron un grupo de paramilitares priistas, creado por el Estado mexicano, financiado, armado por el propio Estado y entrenado por el Ejército mexicano, para cumplir la misión de terminar con las comunidades y pueblos quienes luchan para que se acabe el mal gobierno, la explotación y el despojo de tierras y territorios. La Masacre de Acteal se cometió en el marco de la guerra de contrainsurgencia contra el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), al que el Estado mexicano y su Ejército le llamaron “Plan de Campaña Chiapas 94”. En esta masacre murieron niñas y niños, mujeres embarazadas, mujeres y hombres, ancianas y ancianos miembros de la Organización Sociedad Civil de Las Abejas de Acteal; ellas y ellos, junto con el resto de dicha organización pacífica y no violenta, exigieron el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés sobre "Derechos y Cultura Indígena", firmados entre el Gobierno federal y el EZLN.

El cumplimiento de dichos acuerdos e integrarlos a la Carta Magna, significaba reconocer la libre determinación, autogobierno y autonomía de las comunidades y pueblos originarios de México, pero el entonces presidente de México, Ernesto Zedillo Ponce de León, asesorado por los ricos empresarios y los gobiernos de otros países con intereses mercantiles dentro de las tierras y territorios nuestros, decidió incumplir esos acuerdos porque serían un candado para su Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Por lo tanto, para echar abajo los acuerdos de San Andrés, pusieron en marcha la guerra de contrainsurgencia, metiendo terror tanto en las comunidades zapatistas como en las comunidades y pueblos no zapatistas que también luchaban por el mismo objetivo, aunque con diferentes métodos.

Como vemos, la masacre de Acteal, fue el resultado de un conflicto político y económico entre los intereses capitalistas y la defensa de los territorios ancestrales de nuestros pueblos. Por lo tanto, sus autores tanto materiales como intelectuales tendrán que ser llamados a comparecer ante una justicia verdadera, pero no para reconocer un error sencillo. Lo que queremos y exigimos es que Ernesto Zedillo Ponce de León, Emilio Chuayffet Chemor, Gral. Enrique Aguirre Cervantes, Julio César Ruiz Ferro, Uriel Járquin Gálvez, Homero Tovilla Cristiani, Jorge Enrique Hernández Aguilar, David Gómez Guzmán entre otros nombres, de acuerdo a la recomendación emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos con el número:1/1998 sean detenidos, juzgados y que se les condene con cárcel, procurando que no salgan bajo fianza porque cometieron un crimen de lesa humanidad.

Para que esto suceda, se tienen que dar varios pasos concretos: el más cercano es que se emita ya el Informe de Fondo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en donde esta Comisión pida al Estado mexicano juicio y castigo para los autores materiales e intelectuales de la Masacre de Acteal. El otro paso es continuar con la organización, creación y construcción desde los pueblos de una justicia verdadera, llámese Otra Justicia, para que hechos como el de Acteal y otros crímenes de lesa humanidad cometidos en México, ya no vuelvan a suceder.

Hermanas y hermanos, este es el tipo de justicia que queremos y merecemos, no sólo para el caso Acteal, sino para todos los dolores e infamias que se han cometido en la historia de México desde la era tirana de los priistas y panistas, y ahora con el gobierno de la 4T, que aunque dice ser de "izquierda y de los pobres" permite, entre muchas otras cosas, criminalizar y asesinar a defensores y defensoras de la vida y de la tierra-territorio de nuestros pueblos, tanto en Chiapas como en todo el territorio nacional.

Como sobrevivientes de la Masacre de Acteal y miembros de Las Abejas de Acteal, estamos decididos a seguir el camino de la búsqueda y construcción de una justicia verdadera, aunque nos ofrezcan dinero, diálogo y justicia simulada, no la aceptaremos. Primero está nuestra dignidad y las convicciones en las que fuimos criados por las sabidurías de nuestros ancestros mayas tsotsiles. Aun cuando se haga justicia y se condene a los autores materiales e intelectuales de la Masacre de Acteal, nuestra lucha y organización va a seguir siempre; no puede haber límites o fin, sólo existen etapas y ciclos que se cierran, pero continúan, así es nuestro pensamiento.

Foto por: Área de Comunicación de Las Abejas de Acteal

Les invitamos a todas y todos para que desde su espacio de lucha, desde su comunidad de origen, desde su pueblo y desde su nación y país, luchen también, a que no se desanimen; que nadie se quede atrás, que nadie siga sufriendo. Es la hora de decir que queremos seguir con vida, vivir en paz con justicia y libres para poder cuidar nuestras tierras y territorios. Porque ya no queremos más masacres ni asesinatos como el de nuestro hermano Samir Flores Soberanes y ahora, de nuestros cuatro hermanos y hermanas más del Consejo Indígena y Popular Emiliano Zapata que fueron ultimados hace tres días en Guerrero.

Justo cuando pedimos justicia por la Masacre de Acteal y decimos “masacres nunca más”, el mal gobierno, los políticos, los ricos, los narcos y paramilitares, responden con más sangre, odio y muerte. Por eso nos duelen tanto los infames acontecimientos del pasado 19 de diciembre, cuando fueron primero desaparecidas, torturadas y luego asesinadas: María Agustín Chino, Amalia Morales Guapango, y José Benito Migueleño y Miguel Migueleño. Nuestros compañeros del CIPOG-EZ, que con esto lloran ya a un total de 22 compañeros asesinados durante la presente administración federal, hacen responsables de este crimen al “gobierno Municipal de Chilapa de Álvarez a cargo Jesús Parra García del PRI, al gobierno Estatal de Héctor Astudillo Flores del PRI, a la presidencia de la república a cargo de Andrés Manuel López Obrador de MORENA. Los tres niveles de gobierno saben perfectamente lo que sucede en Chilapa, pero hacen sus negociaciones en vez de terminar con el crimen organizado”.

Por último, señalamos que el Estado mexicano es responsable de todos los hechos de violencia, desalojos, desplazamientos forzados, asesinatos a periodistas, defensoras y defensores de los derechos humanos, de la vida y de nuestros territorios, así como de las masacres que ha habido actualmente. También es responsable de la militarización de nuestros pueblos, y por ello, de violar nuestros derechos humanos como pueblos originarios. Nos solidarizamos y nos hermanamos con todas las luchas de los pueblos de México, tanto del Congreso Nacional Indígena como de otras organizaciones en el país y en el mundo, que de manera conjunta defendemos la vida, nuestras tierras y territorios.

Desde la Tierra Sagrada de Acteal, por la memoria de nuestras hermanas y hermanos masacrados y por nuestro tiempo presente, solicitamos que la CIDH emita ya el Informe de Fondo. Exigimos Justicia Verdadera y duradera, exigimos paz, exigimos respeto y reconocimiento a nuestra autonomía y libre determinación como pueblos originarios.

Atentamente


La Voz de la Organización de la Sociedad Civil de Las Abejas de Acteal.



Por la Mesa Directiva:



Simón Pedro Pérez López

Hilario Jiménez Pérez.          Francisco López Sántiz

Por el representante de los familiares de víctimas y sobrevivientes de la Masacre de Acteal:

Elías Gómez Pérez