Queremos que nuestra palabra vuele lejos, a donde quiera que haya desplazados forzados en el mundo.

                                                   Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal

Municipio de Chenalhó, Chiapas, México.

22 de junio de 2021





Al Congreso Nacional Indígena

Al Concejo Indígena de Gobierno

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

A las y los defensores de los derechos humanos

A los medios libres y alternativos

A los medios de comunicación nacional e internacional

A la Sociedad Civil Nacional e Internacional

Hermanas y hermanos:

En el marco del Día Mundial del refugiado, nos reunimos como cada mes en esta Casa de la Memoria y la Esperanza, para traer de nuevo a nuestro corazón el recuerdo de lo ocurrido en esta tierra regada con la sangre de nuestros 45 hermanas, hermanos, hermanitas y hermanitos, más 4 bebés a quienes les quitaron el derecho a nacer, pues todas y todos fueron víctimas de desplazamiento forzado. Ellas y ellos fueron cruelmente masacrados mientras intentaban protegerse de la violencia de los grupos paramilitares priístas que el Gobierno federal, estatal, municipal y el Ejército mexicano, de manera coordinada, organizó, entrenó, financió, abasteció de armas, protegió y encubrió en Chiapas para acabar con la lucha de nuestros hermanos zapatistas. No podemos olvidar que todos nuestros Mártires y sobrevivientes de la Masacre, tanto los que vinieron de Quextic Centro y Quextic Poblado, como los originarios de Acteal –entre ellos nuestro hermano catequista y jefe de zona Alonso Vázquez y su familia– tuvieron que abandonar sus casas en 1997 para escapar de la violencia paramilitar y habían estado resistiendo juntos, enfrentando el conflicto de manera no violenta (principalmente con oración intensa y ayunos) en el Campamento Civil por la Paz “Los Naranjos”, cuando fueron cobardemente masacrados, hace ya 23 años y medio.

Los miembros de la Organización de la Sociedad Civil Las Abejas de Acteal hemos sido víctimas de desplazamiento forzado en varias ocasiones, siempre por la misma razón: por negarnos a colaborar con el gobierno en sus estrategias de dominación en nuestros pueblos. Siempre hemos pagado con sufrimiento el castigo por no obedecer las órdenes injustas del gobierno y sus aliados partidistas en nuestras comunidades, evitando enfrentarnos violentamente con ellos, denunciando los actos violentos que han cometido y tratando de organizar acciones no violentas en favor de la paz.

Por eso hoy hemos escuchado a dos sobrevivientes y dos hermanos que sufrieron el desplazamiento, dos hombres y dos mujeres, quienes con su palabra nos recuerdan lo que han resistido y nos animan a seguir luchando por justicia para que estos acontecimientos no queden en la impunidad.


Queremos que no se olvide nunca cuál fue el origen de los grupos paramilitares que han causado tanto sufrimiento en nuestro estado, y que aún hoy siguen alimentando la violencia generalizada por conflictos electorales, por tierras o por disputas entre cárteles del narco en Chiapas, sin que esos paramilitares hayan sido jamás desarticulados o desarmados por el gobierno que los formó y los ha protegido desde entonces.

Recordemos que el experimento de crear grupos paramilitares en Chiapas comenzó en 1995 en la Zona Norte del estado (con el grupo paramilitar Paz y Justicia en Tila, Salto de Agua y El Limar), como una estrategia del estado mexicano para acabar con las fuerzas zapatistas mientras que fingían dialogar con ellos. Esto, junto con la militarización extensa del territorio, era parte de un plan bien pensado por el Ejército mexicano que se llamó Plan de campaña Chiapas 941 y que dejó como saldo inicial operativos policiacos, cientos de desalojados, asesinatos, secuestros, promoción de la división y miedo en las comunidades, expulsión de sacerdotes y penetración policiaca-militar en las comunidades.2 Todo esto para seguir las enseñanzas del método inventado en Estados Unidos para aislar, desgastar, dividir y desorganizar a los movimientos sociales que buscan el cambio social, económico y político. Y tras la organización de estos grupos paramilitares en la Zona Altos de Chiapas (como los priístas cardenistas en Chenalhó -ahora verdeecologistas-), MIRA en Oxchuk, Huixtán, Chanal y Cancuc) y en la Zona Selva (Los Chinchulines en Bachajón y Las Cañadas) desde 1996 y sobre todo durante 1997, la violencia se comenzó a ver en forma de amenazas, robos, homicidios, desapariciones, despojos, secuestros y quema de casas que provocaron el desplazamiento forzado de miles de personas que huían de estas agresiones, pues los paramilitares obligaban a la población a cometer todos estos crímenes contra los zapatistas y contra todos los que no estaban de acuerdo con el gobierno.

El Plan Chiapas se perfeccionó en Chenalhó y la violencia se agudizó tras la creación del Concejo Autónomo Zapatista en San Pedro Polhó en agosto de 1996. En 1997 se comenzaron a crear Comités de seguridad pública en las comunidades de Chenalhó, integrados con los miembros de los grupos armados antizapatistas, a las órdenes del Consejo de Seguridad Pública Estatal, que estaba dirigido en los hechos por la Séptima Región Militar, bajo el mando del general Mario Renán Castillo. Protegidos por la policía estatal y por el Ejército, estos comités establecieron un régimen de terror, mientras que también promovían los programas y repartían la ayuda estatal y federal.

Los primeros en buscar refugio en Chenalhó para huir de una balacera entre zapatistas y paramilitares priístas, fueron habitantes de la comunidad de Yaxgemel, el 27 de mayo de 1997. Un día antes, las Abejas fuimos a advertir al entonces presidente municipal Jacinto Arias Cruz del problema, pero él sólo contestó que ya pronto iba a llegar el Ejército a “exterminar al EZLN de la región”, que eran los que estaban provocando los problemas. Una vez más, en agosto de 1997, Las Abejas fuimos a hablar con el presidente para decirle que ya no queríamos más problemas, ni más muertos, pero no nos hicieron caso.3

Entre septiembre y diciembre, los paramilitares lanzaron varios ataques armados contra simpatizantes zapatistas, que se defendieron en Majomut y Chimix. Curiosamente, la policía estableció campamentos en esos pueblos después de los ataques. Tras la violencia en Chimix, en octubre, donde quemaron y saquearon casas, una patrulla militar detuvo a los priístas con rifles AK-47 en la mano, pero el capitán Germán Parra los liberó por ser del PRI.44

Desde mayo hasta diciembre de 1997 tuvieron que desplazarse más de 6,000 personas, entre bases de apoyo zapatistas e integrantes de nuestra organización para evitar morir, ser encarcelados o ser obligados a participar en el saqueo de pertenencias y quema de casas de los zapatistas en sus comunidades, o a cooperar económicamente para la compra de armas y municiones para combatir a los zapatistas. Algunos de nosotros vimos arder nuestras casas y todos sufrimos el robo de las pertenencias y animalitos que tuvimos que dejar atrás cuando decidimos escapar. Las condiciones para salir huyendo fueron muy duras, de noche, en medio de la lluvia, el lodo y el frío, cargando a bebés y niños pequeños. Cuando por fin llegamos a buscar refugio en comunidades que se consideraban más seguras, no teníamos dónde guarecernos, qué comer ni con qué taparnos. El único consuelo era poder rezar juntos a nuestro Dios Padre-Madre para que nos protegiera y llorar en su presencia para recibir su consuelo. Fue así como poco a poco, la Organización Sociedad Civil Las Abejas organizamos 4 Campamentos Civiles por la Paz para recibir a las familias que necesitaban ponerse a salvo de los paramilitares, pensando en que estando ahí, el Ejército mexicano y el gobierno nos iba a respetar por acogernos a las Leyes internacionales de la Guerra, incluyendo el Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra: el Campamento San Juan Diego en X’oyep, donde llegaron familias de Yibeljoj, Los Chorros, Ch’uchtik, Colonia Puebla y Yaxgemel; el Campamento Esperanza en Tzajalch’en (donde estuvieron congregadas por algunos meses las familias abejas de esa comunidad y de Tzanembolom); el Campamento Los Naranjos en Acteal (donde se refugiaron familias de Quextic Centro, Quextic Poblado, Tzajaluk’um, La Esperanza, Acteal y brevemente C’anolal); y un Campamento más en Chojoló (que no fue necesario, ya que el nivel de acoso no fue tan grave en las comunidades Abejas cercanas como Bach’en y Quexaluk’um). También algunas familias Abejas buscaron refugio en otros dos Campamentos por la Paz que se organizaron en San Cristóbal de las Casas con el apoyo de la Diócesis, sobre todo varias familias de Los Chorros que se desplazaron en la Nueva Primavera y las familias de C’anolal que se desplazaron en Don Bosco.

Hoy queremos recordar que los que fueron sometidos a todo ese sufrimiento eran inocentes de todo delito y que las consecuencias de incertidumbre, terror, hacinamiento, falta de agua, falta de leña y proliferación de enfermedades que tuvieron que soportar los desplazados estando fuera de su tierra, fueron terribles e irreversibles. Sobre todo en el caso de nuestros hermanos y hermanas masacrados, y de cinco hermanos y hermanas más de nuestra Organización que murieron en el Campamento San Juan Diego X’oyep durante el desplazamiento: un anciano y dos bebés de Los Chorros; y un anciano y una anciana de Yibeljoj. Todas estas ánimas claman en el cielo por justicia. Es por eso que nunca nos cansaremos de denunciar lo que pasó y de exigir justicia, pues aunque muchas familias abejas pudieron retornar después de tres y cuatro años a sus tierras, los culpables de este sufrimiento siguen impunes, por lo que nada asegura que no puedan repetir sus actos.

Otros de nuestros hermanos y hermanas Abejas tuvieron que soportar también el desplazamiento forzado y sus consecuencias en 2013, algunos por segunda vez, en el caso del conflicto generado por los paramilitares bautistas para despojar a los católicos –muchos de ellos Abejas- de su ermita en la Colonia Puebla en 2013. Es así como el Campamento Civil por la Paz “Los Naranjos” en Acteal volvió a recibir por poco más de un año a todas las 14 familias desplazadas en aquel entonces (a quienes también les saquearon las casas), y después en agosto de 2019 a 5 familias de Abejas provenientes de la Colonia Miguel Ultrilla “Los Chorros”, quienes sólo después de un año y ocho meses han podido volver a sus hogares, algunos de los cuales habían quedado destruidos o en muy malas condiciones.

Sabemos que no somos los únicos que hemos sufrido desplazamiento forzado en nuestro municipio, en nuestro estado, en nuestro país o en el mundo. Por eso hoy queremos enviar la palabra de Las Abejas a todos nuestros hermanos que sufren el desplazamiento forzado, para que sepan que no están solos, que los comprendemos y que los acompañamos en su lucha por justicia.

Comenzando con nuestros hermanos del vecino municipio de Pantelhó, quienes llevan meses viviendo en el terror porque la crisis de la violencia política en el proceso electoral se ha convertido en una espiral de violencia expresada en desplazamientos forzados y asesinatos.5 A consecuencia de esto, a principio de mayo fue desplazada una comunidad entera en Pantelhó. Y muchos de nuestros hermanos que viven cerca de los accesos a esta comunidad permanecen con miedo a los enfrentamientos armados, haciendo muy difícil el transporte para salir y regresar a sus comunidades, en algunos casos teniendo problemas para solucionar necesidades básicas como comprar su maíz.

Tampoco nos olvidamos de nuestros hermanos que han tenido que huir de las zonas de enfrentamiento entre los partidarios armados de Santa Marta y Aldama, dejando sus casas, tierras y animales por tiempos largos o cortos, pero que ya llevan más de 3 años sin poder vivir en paz. Nos referimos a ancianos, ancianas, hombres, mujeres, niños y niñas de las comunidades tanto de Aldama (Cocó, Tabac, Xuxch’en, San Pedro Cotzilnam, Chayomte’, Juxton, Tselejpotobtic, Yeton, Chivit, Sepelton, Yoctontik y Cabecera de Aldama) así como de Santa Martha, Chenalhó (Saklum y Atzamilhó), que viven entre el fuego cruzado y con miedo por no poder trabajar normalmente para poder subsistir. Llamamos a todos los que disparan, a los que atacan y los que se defienden, a que abran caminos para la reconciliación y la paz.

Para nosotros el problema del desplazamiento forzado en Chenalhó no es cosa del pasado. Sabemos que los partidistas que comen de lo que les da el gobierno muchas veces tienen armas y no están contentos con la existencia de organizaciones independientes como la nuestra, porque denunciamos las injusticias que cometen y los proyectos de dominación a los que sirven. Es por eso que comienzan a difundir rumores sobre nosotros, a decir que somos flojos, que no queremos trabajar por la comunidad, que sólo buscamos problemas, y comienzan a amenazar con quitarnos el agua o la luz, para poner a la demás gente de nuestra comunidad en nuestra contra.

Nosotros los hombres y mujeres, niños y niñas, ancianos y ancianas de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal queremos que haya armonía y respeto en nuestras comunidades, que ya no haya violencia y ataques entre nosotros. Y llamamos a nuestros hermanos tsotsiles que están en los diferentes partidos a que se pongan a pensar ¿por qué debemos enfrentarnos entre nosotros?, ¿por qué debemos dedicarnos a agredir a los que piensan diferente o no quieren organizarse con nosotros?

Y queremos que nuestra palabra vuele lejos, a donde quiera que haya desplazados forzados en el mundo. Hoy les pedimos especialmente a nuestros hermanos zapatistas que están desembarcando en el Puerto de Vigo, en Galicia, que lleven también nuestra palabra a todos los refugiados que encuentren en Europa, para que sepan nuestro pensamiento: que nadie tiene derecho a sacar a otro de su tierra. Porque nadie es dueño de la tierra, la tierra no es de nadie, por eso nadie tiene derecho a mandar sobre ella, a despojar a otros o forzar a sus compañeros a desplazarse o reubicarse (como están haciendo con los pueblos los dueños del dinero en complicidad con los malos gobiernos). Quien quiera que tenga partido, religión u organización, que participe ahí y crea en sus principios pero que respete a los demás, que no trate de imponer lo que cree y lo que quiere a los demás.

¡Alto a los desplazamientos forzados!

¡Alto a la guerra en nuestras comunidades!

¡No más impunidad!

¡Castigo a los autores materiales e intelectuales de la masacre de Acteal!

¡Pedimos a la CIDH atienda el tema de desplazamiento forzado en el caso 12.790 Manuel Sántiz Culebra y otros (masacre de Acteal) y enliste y emita informe de fondo en el caso!

Atentamente

La Voz de la Organización sociedad Civil Las Abejas de Acteal.


Por la Mesa Directiva:



Cristóbal Ruiz Arias                  Gerardo Pérez Pérez

                                              Presidente                                      Secretario



Manuel Ortiz Gutiérrez                    Pedro Pérez Pérez

                                                    Tesorero                                   Sub Presidente



Sebastián Guzmán Sántiz

Sub Tesorero

1

 Plan de Campaña, SEDENA, 1994, Disponible en: http://www.frayba.org.mx/archivo/articulos/941001_plan %20de_campana_chiapas94_sedena.pdf

2

 Los grupos paramilitares en Chiapas, Frayba. Cuadernillo disponible en: https://frayba.org.mx/wp-content/uploads/2017/02/990110_los_grupos_paramilitares_en_chiapas_frayba.pdf

3

 Camino a la Masacre, Informe especial sobre Chenalhó, Frayba, diciembre 1997.

4

 La masacre de Acteal, culminación de una política de Estado contra indígenas”, La Jornada, 22 de diciembre de 2007. Disponible en: https://www.jornada.com.mx/2007/12/22/index.php?article=007n1pol&section=politica

5

 Comunicado de Agentes de animación y coordinación pastoral de las 11 parroquias que conforman el equipo Tsotsil de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, 2 de junio de 2021.








Los autores intelectuales de la Masacre de Acteal deben ser investigados y encarcelados.

 

Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

     Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal

           Municipio de Chenalhó, Chiapas, México.

 

25 de mayo de 2021.

 

 

 

Al Congreso Nacional Indígena

Al Concejo Indígena de Gobierno

Al Pueblo Creyente de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas

A las y los defensores de los derechos humanos

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

A los medios libres y alternativos

A los medios de comunicación nacional e internacional

A la Sociedad Civil Nacional e Internacional

 

Hermanas y hermanos:

 

Hoy en esta Tierra Sagrada, nos encontramos presentes autoridades de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal, los sobrevivientes y familiares de las víctimas de la Masacre de Acteal, así mismo nos acompañan mujeres representantes del grupo de artesanas “Jolob Luch Maya”, mujeres organizadas en Caja de Ahorro y representantes de comunidades que conforman Las Abejas de Acteal, para denunciar la impunidad que prevalece a 23 años y 5 meses de la Masacre de Acteal.






 

A pesar de los ataques y estrategias de desgastes hacia Las Abejas de parte del mal gobierno con el objetivo de tapar su vergüenza por su crimen en la masacre de nuestras 45 hermanas y más los 4 bebés no nacidos, cometido el 22 de diciembre en el año de 1997 por paramilitares priistas de Chenalhó, creados por el gobierno de Ernesto Zedillo Ponce de León y entrenados y armados por el Ejército mexicano.

 

Y hoy volvemos a reafirmar nuestra convicción de lucha y construcción de la Justicia Verdadera el Lekil Chapanel. Porque no nos hemos cansado, no nos hemos vendido, porque no olvidamos; porque nunca daremos la espalda, ni traicionamos la memoria de nuestros padres y madres, hermanas y hermanos, hijas e hijos y los 4 bebés que nunca vieron la luz del día, sino su maldad y cobardía. 

 

En este día 25 de mayo, sobre esta Tierra Sagrada queremos hacer llegar nuestro reclamo, nuestra sed de justicia verdadera a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), es urgente que enliste el caso 12.790 Manuel Santiz culebra, y otros (Masacre de Acteal) para que dicte ya el informe de fondo.

 

Queremos manifestar nuestra preocupación a la CIDH que cada año, que cada mes, que cada semana, que cada día, que cada noche, que cada hora, que cada segundo que pasan, cada vez más se está enraizando la impunidad y en consecuencia México se ha vuelto ensangrentado por la violencia y la muerte provocado por el mismo gobierno junto con sus policías y militares a la par con el crimen organizado.

 

Le recordamos al pueblo de México y a la CIDH que tanto los autores materiales e intelectuales de la Masacre de Acteal, gozan de total impunidad, y tienen nombre y apellidos y aquí están sus nombres: 1.- Ernesto Zedillo Ponce de León ex Presidente de México, 2.- Emilio Chuayffet Chemor ex Secretario de Gobernación, 3.- Gral. Enríque Cervantes Aguirre ex Secretario de la Defensa Nacional, 4.- Gral. Mario Renán Castillo Comandante de la Séptima Región militar a cargo de la creación de los paramilitares en Chiapas entre el año de 1994 a 1997 (fallecido pero tiene deudas pendientes con el pueblo), 5.- Julio César Ruiz Ferro ex gobernador de Chiapas (este le ordenó al alcalde de Chenalhó Jacinto Arias Cruz que los priistas también son hombres acaso no pueden matar a los zapatistas y así mandó armas a Chenalhó y el edil de este municipio se encargó de enviar las armas a las comunidades priistas en los vehículos del municipio), 6.- Homero Tovilla Cristiani ex secretario de gobierno de Chiapas, 7.- Uriel Jarquiz Galvez ex subsecretario de gobierno de Chiapas, 8.- Jorge Enríque Hernández Aguilar ex director de la Secretaría de Seguridad Pública de Chiapas (este ordenó alteradamente que recogieran rápido los cuerpos de los masacrados en Acteal para que no se diera cuenta la prensa, para tapar ese vergonzoso crimen), 9.- David Gómez Hernández ex subprocurador de Justicia Indígena de Los Altos de Chiapas y 10.- Antonio Pérez Hernández ex secretario de los “Pueblos Indios”. Estos deben ser investigados y encarcelados por acción y omisión en los hechos previos y durante la masacre de Acteal. Si a estos criminales se les dejan libres, serán el ejemplo de sus acciones de los nuevos gobiernos en turno y de policías y militares que matar es el modo de gobernar aquí en México, pero, si se les castiga y paguen en la cárcel todas sus barbaridades y crímenes, entonces los políticos y gobiernos en turno se darán cuenta que el pueblo tiene el poder y hay que respetarlo.

 

Hermanos y hermanas, la Justicia verdadera es lo que queremos, no nos andamos con juegos o haciendo negocios con la sangre de nuestros mártires, pero tampoco nos gana el odio y la venganza, sino, lo que tenemos en nuestro corazón es el anhelo de justicia y nuestra lucha para detener el plan de destrucción y muerte de los gobiernos contra nuestros pueblos. Es por ello, que les pedimos a todas las mujeres y hombres luchadores sociales, defensoras y defensores de los derechos humanos, estudiantes, académicas y académicos, campesinas y campesinos, obreras y obreros, artistas, periodistas, intelectuales, religiosas y religiosos, laicas y laicos y a toda la humanidad que también piensan como nosotras y nosotros, les pedimos, les solicitamos que se unan a nuestra voz a nuestra demanda de justicia verdadera y de pedirle a la CIDH entre todas y todos, dicte YA el Informe de fondo, eso es lo que queremos.

 

Por todo lo anterior, reiteramos a la CIDH, que seguiremos insistiendo en pedirle que dicte el informe de fondo, pase lo que pase, porque nuestra misión como organización pacífica y No Violenta es detener la guerra, luchar contra toda impunidad y defender la vida, porque queremos vivir en paz, disfrutando con nuestras hijas e hijos la autonomía que estamos construyendo en nuestro pueblo.

 

Desde Acteal, Casa de la Memoria y Esperanza, exigimos:

¡No más masacres!

¡Castigo a los autores materiales e intelectuales de la Masacre de Acteal!

¡Alto a la violencia en todo Chiapas y México!

 

 

 

Atentamente

La Voz de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal.

 

Por la Mesa Directiva:

 

 

 

 

Cristóbal Ruiz Arias                                         Gerardo Pérez Pérez

Presidente                                                       Secretario 

                       

Manuel Ortiz Gutiérrez          Pedro Pérez Pérez

     Tesorero                        subpresidente

 Sebastián Guzmán Sántiz

subtesorero





                         

Seguimos pidiendo que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dicte ya el Informe de Fondo sobre el Caso 12.790 Manuel Santiz Culebra y otros (masacre de Acteal).

 

Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

     Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal

           Municipio de Chenalhó, Chiapas, México.

 

22 de mayo de 2021.

 

 

 

Al Congreso Nacional Indígena

Al Concejo Indígena de Gobierno

Al Pueblo Creyente de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas

A las y los defensores de los derechos humanos

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

A los medios libres y alternativos

A los medios de comunicación nacional e internacional

A la Sociedad Civil Nacional e Internacional

 

Hermanas y hermanos:

 

Estamos reunidos en esta Tierra Sagrada para exigir la justicia que sigue sin llegar para nuestras 45 hermanas y hermanos, más 4 bebés que aún no habían nacido y fueron arrancados del vientre de sus madres, quienes fueron asesinadas y asesinados sin piedad en este lugar, y cuyos responsables materiales e intelectuales siguen impunes. Seguimos pidiendo que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dicte ya el Informe de Fondo sobre el Caso 12.790 Manuel Santiz Culebra y otros (masacre de Acteal). Queremos que ya haga públicos los resultados de sus investigaciones sobre este crimen de lesa humanidad, para que los que idearon, aprobaron, organizaron y ejecutaron el Plan de Campaña Chiapas ’94 en el sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León, enfrenten a la justicia de una

vez por todas y vean la consecuencia de sus actos.

 

Con ésta son ya 281 conmemoraciones mensuales ininterrumpidas que organizamos desde aquel terrible día lunes 22 de diciembre de 1997, para pedirle a Dios Padre-Madre que nos dé un corazón grande para amar y para luchar, para que nos ayude a seguir el ejemplo de nuestro hermano Alonso Vázquez, para que no guardemos odio para los asesinos ni permitamos que el cansancio y la impotencia se apoderen de nosotros, para que no triunfe la violencia sino que brille la verdad, ésa que el gobierno y sus aliados han querido tapar con divisiones y con dinero.

Foto: Comunicación Abeja 

 

La división ha sido una de las principales estrategias del estado en México para asegurar el control sobre nuestros territorios y así poder garantizar buenos negocios a las corporaciones trasnacionales que quieren apoderarse de nuestras tierras. Pero sobre todo se han dedicado a dividir a las comunidades indígenas que hemos querido vivir con justicia y dignidad, construyendo por muchos años organizaciones de resistencia colectiva frente al sistema social de muerte que se reproduce en todo el mundo. Se trata del mismo sistema de muerte que reprime salvajemente con policías y civiles armados - matando, desapareciendo, encarcelando e hiriendo- al pueblo pobre que protesta contra él en las calles de Colombia, organizando un Paro Nacional que lleva ya cuatro semanas. Y es este sistema de muerte el que apoya con millones de dólares al ejército israelí, que responde a los misiles y ataques de las guerrillas fundamentalistas armadas palestinas con más bombardeos, en una guerra desproporcionadamente desigual y a costa de la vida y la libertad de centenas de civiles palestinos con algunos civiles israelíes muertos, en un espiral inacabable de violencia, tratando de asegurar así el control israelí sobre los lugares

santos y el territorio palestino.

 

Desde esta tierra sagrada, los miembros de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal, entre ellos varios familiares de los masacrados y sobrevivientes de la masacre que aquí ocurrió, queremos decirle a las ancianas, ancianos, mujeres, hombres, niñas y niñas del pueblo colombiano, palestino e israelí que entendemos el sufrimiento que están viviendo y que nos unimos al dolor que sienten por sus pérdidas y que los acompañamos en sus luchas por la paz para sus pueblos. Porque nadie tiene derecho a desplazarnos de nuestras tierras o a destruir nuestras casas por defender la vida y la paz para todos, no tienen derecho a amenazarnos de muerte, a golpearnos o acosarnos, a llevarnos presos o asesinarnos, por el sólo hecho de elevar nuestros gritos de protesta ante lo que es injusto. Las Abejas llevamos ya 28 años luchando pacíficamente y hemos soportado todo esto, por lo que pedimos por ustedes, para que no se desanimen en el camino de exigir justicia y verdad.

 

Y queremos compartirles que también nosotros estamos viviendo una situación muy difícil. Sabemos que para acabar con nosotras y nosotros -los pueblos originarios de México que nos hemos atrevido a decir “no” a este sistema capitalista de muerte, no fueron suficientes la represión, la guerra sucia, las bombas y la militarización. Por eso, ahora el gobierno nos manda también cañonazos de dinero. Y la entrega de dinero a las familias que aceptan entrar en los programas del mal gobierno y ajustarse a sus reglas, como apoyar el sistema electoral con sus partidos políticos, ha sido muy difícil de resistir para muchas y muchos en nuestras comunidades.

 

Foto: Comunicación Abeja

Aunque prometieron a la gente que con la administración de López Obrador todo iba a cambiar en México, la verdad es que en nuestros pueblos campesinos, empobrecidos por las políticas económicas neoliberales que sólo han beneficiado a los ricos, vemos que todo lo que requerimos comprar para vivir -como el jabón, la sal y las láminas- sube y sube de precio, mientras que por lo que nosotros producimos para vender -nuestro café y nuestra miel- nos dan el mismo precio bajo de siempre. Por eso y por la carencia de tierras y la dificultad de hacerlas producir en un país que le sigue apostando a generar miles de campesinos despojados de sus tierras comunales o ejidales, muchas veces necesitamos salir a buscar trabajo asalariado a las grandes ciudades, destinos turísticos o grandes campos de cultivo intensivo para trabajar como empleados de comercios, empleadas domésticas, albañiles o jornaleros agrícolas en México o EE.UU para poder ayudar a la familia a subsistir. En este contexto, la tentación de recibir los jugosos apoyos económicos

administrados por los gobiernos en turno, ha causado que muchas familias que pertenecían a organizaciones que antes luchaban de modo independiente, están ahora del lado del gobierno y en contra de sus antiguos compañeros. Ahora se encuentran sacando el mayor provecho posible de los presupuestos municipales, estatales y federales, y en ocasiones, pelean salvajemente entre los integrantes de sus partidos para ver quién controlará el reparto de esos apoyos.

 

Y es por eso que estamos viviendo un momento muy peligroso en muchos municipios de nuestro estado. Las campañas políticas electorales no sólo son terribles e ilegales porque corrompen a la gente con la compra de votos y otros delitos electorales, además de los abiertos engaños de los candidatos que prometen a la gente cosas que nunca cumplen cuando se hacen gobernantes, sino que ahora están causando asesinatos entre contrincantes y terror entre la población, con el fin de obligar a participar en las elecciones o para obligar a la gente a que apoye a ciertos candidatos, incluso para apoyar a candidatos que se promueven a sí mismos como luchadores de izquierda.

 

Pero más grave está la situación en nuestro vecino municipio de Pantelhó, donde las campañas de los partidos políticos ya han ocasionado muchos muertos, en una verdadera guerra que se está librando por el poder. Es indignante cómo el gobierno que se hace llamar “gobierno de los pobres” permite tanta violencia e impunidad, no le importa que niñas y niños, mujeres y ancianas y ancianos que no tienen nada que ver con estos pleitos electorales y de poder, estén sufriendo porque tuvieron que abandonar sus casas por el miedo de los disparos de armas de fuego.

 

Los que hemos vivido el desplazamiento sabemos lo que significa salir por miedo y tener que abandonarlo todo, sin saber cuándo o cómo podremos volver a nuestra casa. Por eso, hoy pedimos con todo nuestro corazón por estas familias desplazadas y por todos los que continúan desplazados en Aldama, Santa Marta y Chalchihuitán.

 

Damos gracias a Dios porque les permitió por fin regresar a sus hogares a nuestras hermanas y hermanos Abejas del Barrio Río Jordán de la Colonia Miguel Ultrilla los Chorros, que resistieron un año y nueve meses de desplazamiento en el Campamento Los Naranjos de esta tierra sagrada y siguen firmes en nuestra lucha.

 

También desde Chiapas pedimos por el cese de la violencia armada y por la reconciliación de los hermanos en todos los conflictos por tierras en nuestros pueblos, principalmente en los enfrentamientos que se han vuelto cada vez más violentos y han cobrado ya muchas vidas y hermanos torturados, como el conflicto en Venustiano Carranza, donde dos hermanos fueron asesinados el pasado 5 de mayo con el tiro de gracia y se les encontraron huellas de tortura. También pedimos por el conflicto entre Aldama y Santa Marta, donde siguen las muertes a pesar de las medidas cautelares otorgadas por la CIDH a los habitantes de 12 comunidades del municipio de Aldama. El último caído por ráfagas de disparos con armas de grueso calibre, es el joven Pedro Pérez Lunez de 24 años, quien murió el 8 de mayo, con el agravante de que la Guardia Nacional se encontraba muy cerca de la comunidad de Coco’, en Aldama, donde cayó. Exigimos a los tres niveles del gobierno que se encarguen de poner fin a esta masacre a cuenta gotas que lleva ya tanto tiempo causando terror y dolor a nuestros hermanos tsotsiles de Aldama y Santa Marta. Si no lo hace, se vuelve cómplice de estas muertes terribles e injustas, atizando el fuego de la impunidad que provoca que los enfrentamientos se hagan cada vez más encarnizados y crueles.

 

Foto: Comunicación Abeja
¿Pero qué podemos esperar del gobierno morenista del estado de Chiapas, que desalojó violentamente y encarceló a 71 futuras profesoras y 24 futuros profesores rurales el pasado 18 de mayo en Tuxtla Gutiérrez, cuando por no ser escuchados organizaron protestas, sólo para demandar que sus compañeros de nuevo ingreso tengan la oportunidad de presentar el examen para entrar a la Escuela Normal Rural Mactumactzá de manera presencial, pues muy pocos estudiantes de bajos recursos tienen la oportunidad de contar con equipos e internet para poder hacer ese examen a distancia? Exigimos su liberación inmediata del Centro Estatal de Reinserción Social para Sentenciados No. 14, El Amate, donde los están haciendo responsables por delitos graves que no cometieron.

 

Hermanas y hermanos, para seguir exigiendo verdad y justicia en el caso Acteal, les pedimos que estén atentos a la próxima convocatoria a una Conferencia de prensa que la Sociedad Civil Las Abejas de Acteal y las y los sobrevivientes y familiares de víctimas de la masacre ofreceremos aquí el próximo 25 de mayo por la mañana.

 

Desde Acteal, Casa de la Memoria y la Esperanza, les pedimos a Dios Padre-Madre, corazón del cielo y de la tierra, a nuestro patrón San Pedro Apóstol y a todas nuestras y nuestros mártires que sigan soplando con su aliento para darnos el ánimo que los poderosos e injustos nos han querido quitar con toda la muerte y destrucción que están trayendo a nuestras comunidades. Que nos sigan dando valentía para que, como ellas y ellos, sigamos defendiendo la vida y trabajando activamente por la paz.

 

Atentamente

La Voz de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal.

 

Por la Mesa Directiva:

 

 

Cristóbal Ruiz Arias                                  Gerardo Pérez Pérez

Presidente                                                  Secretario

 

                       

Manuel Ortiz Gutiérrez          Pedro Pérez Pérez              Sebastián Guzmán Sántiz

         Tesorero                        sub presidente                           Sub tesorero












CONVOCAMOS: A todos los medios de comunicación A una conferencia de prensa

  

Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

     Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal

           Municipio de Chenalhó, Chiapas, México.

 21 de mayo de 2021





La Organización Sociedad Civil de las Abejas de Acteal y

 los Sobrevivientes de la masacre de Acteal.


CONVOCAMOS:


A todos los medios de comunicación nacional e internacional


A una conferencia de prensa que se llevará a cabo el día 25 de mayo de 2021 a las 11:00 horas de la mañana (hora oficial) en la sede de nuestra organización Tierra Sagrada de los mártires de Acteal, Casa de la Memoria y la Esperanza.

Nuestro objetivo es

 exigir la justicia de la masacre de Acteal que a 23 años de la impunidad reafirmamos que nunca retrocedemos nuestras palabras porque sigue activa nuestra memoria y seguimos resistiendo los enormes ataques y obstáculos que nos imponen los tres niveles de gobierno.

Hoy ante esta grave situación que estamos viviendo en el estado de Chiapas es urgente solicitar a la CIDH que emita ya el informe de fondo del caso 12.790 Manuel Santiz Culebra y otros (masacre de Acteal).

Sin más esperamos contar con su presencia y su labor periodística para cubrir la conferencia.

Atentamente

La mesa directiva y el representante de los sobrevivientes de la masacre.