Hemos despertado escuchando disparos que salen de las comunidades de Pantelhó, que se encuentran muy cerca de Acteal.

Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal


Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal

Acteal, Chenalhó, Chiapas, México.

22 de junio 2024

 

 






 

Al Congreso Nacional Indígena

Al Consejo Indígena de Gobierno

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

A las y los Defensores de los Derechos Humanos

A los Medios Libres y Alternativos

A los Medios de Comunicación Nacional e Internacional 

A la Sociedad Civil, Nacional e Internacional

 

Hermanas y Hermanos:

 

Una vez más continuamos con la incansable insistencia de nuestra memoria, que nos recuerda que la masacre de Acteal no cabe en el olvido, y cómo olvidarla si luchamos por la justicia, si la realidad actual tampoco nos lo permite. Sentimos que se está repitiendo la violencia desatada que vivimos en 1997 con asesinatos y enfrentamientos, que oscurecieron nuestras comunidades ese año. 


 

Estos días nos hemos despertado escuchando disparos que salen de las comunidades de Pantelhó, que se encuentran muy cerca de Acteal, preocupadas y preocupados por nuestros hermanos que están sufriendo. 

 

También escuchamos que hay desplazados de Tila, Comalapa, Chicomuselo y otros municipios del estado, violentados por el crimen organizado y nos preguntamos ¿Cuál será la raíz de tanta violencia? ¿Por qué hay hombres y mujeres que caminan con dos corazones?, y la Palabra de Dios, en este día dice: “Ningún servidor puede quedarse con dos patrones, porque verá con malos ojos al primero y amará al otro, o bien preferirá al primero y no le gustara el segundó. Ustedes no pueden servir a Dios y al Dinero (Mt. 6, 24). Esta palabra es muy clarapor dinero se puede estar dispuesto a todo.

 

En este año 2024, se está reproduciendo el horror que vivimos con la masacre, recordamos que la primera camioneta que llegó a Acteal llena de policías, iba acompañada de otra camioneta con un grupo de priistas, que pasaron frente a las camionetas de los paramilitares que atacaron. Después llegaron integrantes del agrupamiento Fuerza y reacción, grupo élite de la seguridad pública o sea una policía militarizada, a los que, algunos de nuestros hermanos se acercaron a pedir apoyo, y no hicieron nada.


 

Actualmente la Guardia Nacional y el Ejército, tampoco hacen nada, ya que se les ha visto más cerca de los grupos armados que del pueblo al que están obligados por ley a servir. 

 

Con preocupación vemos que la raíz de la violencia provocada por el crimen organizado, y la complicidad de las instituciones de gobierno es el poder del dinero, que los ha convertido en esclavos, “trabajan” por sus intereses mirándose a sí mismos y mirando la vida desde el dinero, con la dignidad perdida.

 

La matanza planeada por el gobierno del expresidente Ernesto Zedillo, transformó nuestro dolor más profundo en Esperanza, en lucha por la justicia, en resistencia, sin venganza, sin violencia, con perdón y sin olvido.

  

Hermanas y hermanos, hay demasiada sangre derramada, es necesario tomar conciencia de eso. Nosotras y nosotros hemos dicho y seguimos diciendo que las armas no van a acabar con la violencia, es necesario que continuemos luchando con la fuerza de Dios, como nuestros mártires junto con nuestro hermano Simón Pedro, que, como semillas de maíz, hoy florecen en nuestras acciones no violentas, con el ayuno, la oración, la verdad y la justicia que continuamos demandando.

 

¡Nuestras oraciones y solidaridad con hermanos y hermanas de Tila, Chicomuselo, Comalapa, Pantelhó y todos los pueblos que sufren!


 

Y porque la razón está de nuestro lado,

EXIGIMOS a los Gobiernos Federal, Estatal y Municipal:

 

1.     Garantizar la SEGURIDAD en las comunidades, NO SÓLO DE PALABRA

2.     JUSTICIA para TODOS los desplazados de Tila, Chicomuselo, Comalapa…

 

¡VIVAN LOS MÁRTIRES DE ACTEAL!

¡NO MÁS MASACRES EN CHIAPAS!

¡NO A LOS GRUPOS ARMADOS EN NUESTRAS COMUNIDADES!

¡NO AL GENOCIDIO EN PALESTINA!

 

¡VIVA LA NO VIOLENCIA!

 

Desde Acteal, Casa de la Memoria y Esperanza.

Atentamente,

La Voz de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal.

 

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Victorio Pérez Paciencia

Oscar Hernández Gómez

Presidente

Secretario

 

 

 

 

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Alfredo Jiménez Pérez

Juan Pérez Santiz

Sub-Presidente

Tesorero








Justicia para las personas masacradas del Ejido Nuevo Morelia de Chicomuselo, Chiapas

 

Versión alemán, deslizar abajo👇


Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal

Acteal, Chenalhó, Chiapas, México.

22 de mayo 2024

 

 

 

 

 

 

Al Congreso Nacional Indígena

Al Consejo Indígena de Gobierno

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

A las y los Defensores de los Derechos Humanos

A los Medios Libres y Alternativos

A los Medios de Comunicación Nacional e Internacional

A la Sociedad Civil, Nacional e Internacional

 

Hermanas y Hermanos:

 

Les queremos decir que hoy nos unimos al dolor de nuestras hermanas y hermanos de Chicomuselo, pidiendo a Dios que consuele su corazón. También compartimos la esperanza de que la lucha de nuestros pueblos nos traerá la justicia que anhelamos. Y denunciamos la fallida estrategia de seguridad nacional del gobierno saliente, pues tuvimos un gobierno con más de lo mismo, que fue incapaz de desterrar la injusticia, la inseguridad, y que se dedicó a deslegitimar a las personas, organizaciones y pueblos que luchan y defienden sus derechos humanos, así como la lucha y defensa por la vida, la tierra y el territorio.



Las primeras lluvias de mayo, animan el corazón de nuestra madre tierra, y también el de nosotras y nosotros, pero nuestra memoria nos vuelve a recordar que la masacre de Acteal, continua impune. Hoy también recordamos con dolor la masacre de Nuevo Morelia en el Municipio de Chicomuselo, donde a hermanas y hermanos nuestros, tras resistir amenazas y hostigamientos, les fue arrebatada su vida mientras se dedicaban a construir la paz, en medio de la violencia impuesta por los grupos delincuenciales que los asesinaron. También vemos en su sacrificio, al igual que en el de nuestros mártires de Acteal ¡el triunfo de la dignidad, la verdad, y la verdadera libertad! Y ya forman parte de las personas bienaventuradas por su compromiso. Tenemos la esperanza de que Dios pedirá cuentas por la sangre derramada de nuestras hermanas y hermanos, como Yahvé lo hizo con Caín, porque la sangre de las y los mártires clama a Dios desde la tierra. Y ¡ay de aquellos que gozan haciendo sufrir al pueblo de Dios, porque serán malditos y condenados por Dios!

 

En estos tiempos difíciles que vivimos, nos mantenemos en alerta, ya que los miembros de la Sociedad Civil Las Abejas de Acteal vivimos en diferentes parajes y municipios, y no en todos los municipios hay tranquilidad. Como sabemos, hay desplazados y ahora que ya es el tiempo de sembrar el maíz y el frijol, como muchos otros hermanos, unos no pueden salir a trabajar, porque las entradas y salidas están controladas, hay hombres armados, se escuchan disparos, y nos preocupa que todos los que andan en esos caminos, se encuentren en medio de un fuego cruzado y se pierdan más vidas.

 

Oímos noticias de violencia por todos lados, pero gracias a Dios, que con jTtotik Samuel aprendimos que la lucha por la justicia nunca nos debe llevar al enfrentamiento, que es mejor aprender del evangelio de la paz, donde Jesús nos enseña que la violencia y el odio son semillas incapaces de producir algo que no sea odio y violencia, como queda demostrado en nuestro estado. Nuestra respuesta a la violencia, antes y ahora, ha sido no cooperar con los gestores de la violencia. El ayuno y la oración, junto con el testimonio de nuestros mártires, son nuestra fuerza. Creemos que toda violencia es siempre un retroceso y un derroche inútil de vidas inocentes en la construcción de la paz.

 

Alegraría mucho nuestro corazón que, aunque pensamos que los candidatos luchan por el poder y no les importa el pueblo, antes del cambio en la Presidencia de nuestro País, cumplieran con su obligación de hacer justicia pronta y expedita, como dicen los licenciados, a nuestros hermanos de Chicomuselo, para que no pase como la masacre de Acteal de la que nunca vimos prevención, investigación y justicia por parte del Estado Mexicano, ni con los autores intelectuales ni materiales.


 

La llamada solución amistosa, que hizo con el gobierno un grupo de sobrevivientes que se separaron de nuestra Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal, fue una farsa. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en voz de Alejandro Encinas, ex-Subsecretario de Derechos Humanos el día de la firma dijo: Es un acto cometido presuntamente por grupos paramilitares que habrían actuado con la tolerancia del estado y de sus autoridades”; o sea, que ni este gobierno reconoce plenamente la responsabilidad de los tres niveles de gobierno, de los militares y de la policía. Nada dijo de los implicados, ni de sus acciones ni de sus omisiones. Terminó diciendo “nunca más otro Acteal”. Contrario a esta declaración, aun en este sexenio, han continuado muchas otras masacres.

 

Sin embargo, escuchamos, que el mismo día de la masacre en Chicomuselo entró el ejército a Nuevo Morelia, junto con gente de los criminales (MAIZ y CJNG) que les quitaron la vida a nuestros hermanos. Las autoridades no los protegieron, al contrario, probablemente existe un vínculo entre autoridades y grupos criminales. Tal como ocurrió con la masacre de Acteal, cuando policías y militares que estaban a doscientos metros se mantuvieron indiferentes ante el grito, dolor y derrame de sangre de nuestras hermanas y hermanos mártires. Recordamos que el pueblo de Chicomuselo no sólo está asediado por el crimen organizado, también por la minería a cielo abierto que está en el municipio. Y nos preguntamos si ahora el Estado tendrá la capacidad de reconocer su complicidad y omisión en Nuevo Morelia y en otros lugares de Chiapas, donde a diario sabemos que ocurren asesinatos.


 

Todo lo que sucede a nuestro alrededor nos hace pensar que la humanidad sólo puede liberarse de las guerras y de cualquier forma de violencia, por medio del diálogo y el perdón, o sea en el camino de la no-violencia. 


Ante los hechos vergonzosos e indignantes ocurridos en el Ejido Nuevo Morelia, EXIGIMOS a los tres niveles de gobierno:

 

1.     Justicia para las personas masacradas del Ejido Nuevo Morelia.

2.     Que la Fiscalía del estado de Chiapas realmente haga su trabajo de investigación y pueda dar con los responsables de la masacre.

3.     Que el Estado reconozca la presencia de grupos armados y delincuenciales en el estado y que intervenga la Fiscalía General de la República.

4.     Que el Estado realice acciones concretas para que pare la expansión de la venta o distribución de drogas en las comunidades.

 

 

¡VIVAN LOS MARTIRES DE ACTEAL!

¡PAZ Y JUSTICIA PARA NUEVO MORELIA!

¡NO MÁS MASACRES EN CHIAPAS!

¡NO A LOS GRUPOS ARMADOS!

¡NO AL GENOCIDIO EN PALESTINA!

 

¡VIVA LA NO VIOLENCIA!


 

Desde Acteal, Casa de la Memoria y Esperanza.

 

 

Atentamente,

La Voz de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal.

 

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Victorio Pérez Paciencia

Oscar Hernández Gómez

Presidente

Secretario

 

 

 

 

 

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Alfredo Jiménez Pérez

Juan Pérez Santiz

Sub-Presidente

Tesorero








 


 




 

 

Vivir en armonía y en equilibrio entre hombres y mujeres y con la Madre Tierra

 

Ponencias de Las Abejas

 

Palabra de la Organización Las Abejas de Acteal (en la voz de José A. Jiménez P.)

La Habana, Cuba, 10 de enero del año 2013

 

Vivir en armonía y en equilibrio entre hombres y mujeres

 y con la Madre Tierra: Lekil Kuxlejal

 

¿Cómo llegó en nuestro corazón y pensamiento de trabajar para el Lekil Kuxlejal (vida buena o buen vivir) de nuestro pueblo?

 

A las y los mayas tsotsiles nos llegó en nuestro corazón y pensamiento una reflexión, que de por sí tenemos que trabajar y luchar para vivir bien y ser libres. Porque de por sí así nos crearon nuestros grandes y sabios “Formadores y Creadores”, según el Popol Vuh libro sagrado de los mayas. Un ejemplo de estas sabidurías, es la lucha que emprendieron los gemelos Junajpu e Ixbalanque contra  los amos del inframundo, el Xibalbá. Lo que querían los gemelos era que hubiera justicia y paz para las mujeres y hombres de la tierra, porque eran molestados por los señores de Xibalbá. Los gemelos como eran dioses vencieron el poder del inframundo.[1] Junajpu se convirtió en el sol para que hubiera día; e Ixbalanque se convirtió en la luna para que hubiera luz en la noche. Como en la lucha de los gemelos para que haya justicia y paz, nosotras y nosotros Las Abejas vamos combatiendo a los señores de la muerte, siempre que existe el respeto, la armonía y el equilibrio con todo.

 

Con esta breve reflexión del pensamiento y sentimiento maya tsotsil, quiero compartirles también brevemente cómo nace nuestra organización Las Abejas y su lucha. Las Abejas nace en el año de 1992 en el pueblo de Ch'enalvo' (pozo o caverna de agua) en la zona de Los Altos de Chiapas. Nos organizamos porque ocurrió una violación a los derechos humanos de 5 hermanos nuestros, que fueron acusados de asesinar en una emboscada a una persona. Ciertamente esos hechos ocurrieron, además hubo dos personas heridas por arma de fuego. Los verdaderos asesinos eran otras personas y eran por motivos agrarios, pero como nuestros compañeros pensaban diferente y no estaban de acuerdo con el sistema de gobierno oficial tanto del municipio de Ch'enalvo' como con el estado y del país, fueron entonces culpados por ese hecho sangriento como mera venganza política.

 

Nosotras y nosotros de la Organización Las Abejas, quienes somos gente de maíz, cuidadoras y cuidadores de la Madre Tierra, ya teníamos una trayectoria de lucha, de reflexión e indignación por los atropellos a nuestros derechos como pueblo originario de parte del estado Mexicano. La acusación falsa de las autoridades a nuestros 5 hermanos, en vez de terminar con nuestro espíritu de lucha, fue la semilla que brotó el nacimiento de Las Abejas.

 

Desde el inicio de Las Abejas, nos propusimos ser una organización pacifista con una metodología de lucha No Violenta activa. Nuestros principales ejes de lucha son: la defensa de la Tierra, el Territorio, los bienes naturales y obviamente de la Vida.

 

¿Pero por qué nos tenemos que defender? ¿De qué, quién o quienes debemos denfendernos?

 

Nuestras abuelas y abuelos ancestrales nos heredaron la tierra y todo lo que coexistía en ella, pero también nos dieron consejos de cómo trabajarla y cuidarla. Todo andaba bien. Había una mutua relación entre las gentes del maíz con la madre naturaleza. Si queríamos desmontar un bosque y preparar la tierra para hacer la milpa, primero se tomaba un acuerdo dentro de la familia, en qué parte del terreno se podía hacer. Una vez tomada la decisión, antes de cortar las plantas y árboles se hacía una ceremonia para pedirle permiso y perdón a la Madre Tierra porque la familia necesita hacer su milpa para su sobrevivencia. Y así, después de la cosecha, igual se agradece a la Madre Tierra y al Ojo'v (ser divino que custodia un determinado lugar sagrado). Antes todo era con respeto, había una relación armónica con la madre naturaleza y esta forma de respeto era vivida desde nuestra espiritualidad.

 

Nuestros abuelos y abuelas nos aconsejaron no molestar a los animales; no se podía matar así nomás por gusto de matar, sino sólo cuando hay necesidad de comer carne, pero se le pide permiso y perdón a la Madre Tierra. Ella entiende que nosotras y nosotros sus hijos tenemos esa necesidad. También, nos aconsejaron no destruir ni profanar los lugares sagrados (montañas, manantiales de agua, cavernas, lagunas, etc.), porque esos lugares son las casas de los Ojo'v(s) y de la jCh'ul Me'tik (divinidad femenina que habita en lagos y lagunas). De este modo se vivía en equilibrio con la naturaleza. Las mujeres y hombres de antes no conocían la competencia y el individualismo y mucho menos el tak'in (metal o dinero). Si una familia o una comunidad necesitaban comer algo que no se produce en la zona en donde viven, se intercambiaban los productos con otros hermanos y hermanas de otras regiones que viven en climas diferentes; hacían el trueque.

 

Pero, no fue siempre así la vida. Porque gente desconocida de nuestra cultura y de nuestro pensamiento y corazón llegaron a nuestras tierras y nos invadieron, nos despojaron, nos humillaron, nos masacraron salvajemente. Profanaron nuestra cultura, nuestros lugares sagrados. Esa gente desconocida, no conoce lo que es el respeto, la armonía y el equilibrio con la madre naturaleza. Ve a la Madre Tierra como objeto y mercancía. Su modo de pensar para nada es en colectivo, sino en puro interés económico individualista, destructivo y violento. Y cuando un pueblo se opone a su imposición, su respuesta es la represión, causando desplazamientos forzados. Es tan inhumano este monstruo que ahora se llama capitalismo neoliberal. ¡Cuántas veces no nos han tratado de destruir! Ya sea con cárcel, represión y masacres como la de Acteal, en donde los paramilitares del mal gobierno mexicano mataron a 45 hermanas y hermanos nuestros, más 4 que aún no nacían.

 

A pesar de los ataques del estado a nuestra lucha y nuestros pueblos, hemos resistido. No ha podido el mal gobierno, vencernos. Porque tenemos memoria y porque de por sí nuestras abuelas y abuelos nos enseñaron a trabajar, a luchar, a resistir y a ser guardianes de la Madre Tierra y de la memoria. Y por eso, luchamos contra el monstruo, porque no estamos de acuerdo con su sistema de muerte.

 

Si no estamos de acuerdo con el sistema capitalista neoliberal, ¿Cómo es el mundo que queremos construir?

 

Desde que nace nuestra organización Las Abejas, nos propusimos luchar por la justicia para que hubiera paz en nuestros pueblos. Dijimos que teníamos que luchar y exigirle al gobierno mexicano que reconozca nuestros derechos como pueblos originarios; que también es una de las demandas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y de otros pueblos de México. Sin embargo, el gobierno mexicano no cumplió su palabra, aunque haya firmado los Acuerdos de San Andrés Sacam Ch'en de los Pobres, en materia de Derechos y Cultura Indígena. La razón del mal gobierno de no cumplir su palabra, es que esos acuerdos, ponían un freno al Tratado de Libre Comercio de América del Norte como parte del despojo neoliberal de nuestros territorios y bienes naturales, además que obligaba a la clase política a comenzar cambios profundos hacia la democracia, la libertad y la justicia, para nuestros pueblos y para todas las personas en México.

 

Ante el incumplimiento del gobierno federal a los Acuerdos de San Andrés, los pueblos originarios de México dijimos, “no le vamos a pedir permiso al mal gobierno para construir y practicar nuestra autonomía, o sea el autogobierno y libre determinación”. Y así estamos construyendo la autonomía, desde nuestro modo y necesidad como pueblo maya tsotsil. Miramos, pensamos y dijimos que ya no necesitamos, ni mucho menos creemos en ningún partido político, porque demostraron que estos dependen del sistema capitalista neoliberal, y no piensan en los pueblos originarios.

 

Queda bien claro que la AUTONOMÍA y el LEKIL KUXLEJAL que estamos construyendo no es compatible con el neoliberalismo.

 

De por sí nuestros ancestros vivían en armonía y en equilibrio con la naturaleza, y eso es lo que ahora estamos tratando de practicar en nuestras comunidades y pueblos.

 

Les compartimos algunas de esas prácticas comunitarias que para nosotras y nosotros son los hilos con los que se teje la vida, pero no cualquier vida, sino en el LEKIL KUXLEJAL (vida buena o buen vivir):

 

  1.  RESPETOEl respeto, es fundamental para la  relación mutua de la humanidad y sobre todo para el Lekil Kuxlejal.

¿Cómo se debe practicar el respeto o cómo se aplica? Respetar al hombre y a la mujer: lo que hace, cree, practica, condición social, género, cultura, identidad, etc. Es así que si no nos agrada la actitud de una persona, un grupo o una organización, o si sus modos o sus formas de pensar crean problemas y hablan mal de nosotros y nosotras; lo que se debería hacer, es dialogar, tratar de buscar una solución armónica, más nunca recurrir a la violencia.

 

Si se practicara el respeto mutuo; no habría guerras, asesinatos, discriminación, racismo, etc. Puede haber diferencias y eso está muy bien, cuando existe diversidad de pensamientos; es vida, es comunidad. Pero que nuestras diferencias no sean motivos de pleitos, pueden haber discusiones razonables y críticas, pero nunca matarnos entre los seres humanos, como hacen los gobiernos neoliberales con sus guerras.

 

  1. ALIMENTO – Tenemos que producir nuestros propios alimentos sin químicos. Si no hay comida y si no es sana; no existe alegría en la familia, en la comunidad, en una nación, en el mundo. Nuestra vida no sería libre.

 

  1. SALUD – Que nuestro corazón y pensamiento estén sanos. Si nuestro cuerpo está enfermo no está feliz, no tiene ganas de caminar y trabajar. Si hay enfermedad no hay ganas de luchar y construir la autonomía. Por eso es muy importante la salud, y también está relacionado con la alimentación y el respeto.

 

  1. EDUCACIÓN – Aprender de nuestra propia historia. Aprender y practicar los conocimientos y sabidurías de nuestros ancestros mayas. Aprender a respetar, cuidar y saber trabajar con amor y respeto la Madre Tierra. En esta educación que es del pueblo y para el pueblo, se aprende y se comparte los valores de la colectividad; se piensa en un nosotros incluyente (no competencia, no individualismo, no capitalismo, etc.) Una educación sana y autónoma pensamos que nos llevaría a la transformación social, desde nuestras familias, comunidad, pueblo, nación, mundo y universo.

 

5.    EQUIDAD DE GÉNERO – Que el hombre no sea superior a la mujer, así mismo tampoco la mujer sea superior al hombre. Aquí mismo tiene que haber el respeto. El hombre ayude a la mujer, la mujer ayude al hombre. La mujer no es objeto como muchos hombres lo miran así. También existen mujeres que creen que la mujer debe obedecer al hombre, desgraciadamente todavía tenemos esa enfermedad, el machismo. Por eso en la educación autónoma se tiene que cambiar nuestro modo de pensar, sobre todo de los hombres.

 

En nuestra vida actual (en todas las culturas) se piensa que los hombres saben más que las mujeres.

 

Pero, en la vida de los mayas, más bien en la divinidad maya no era así. Habían diosas y dioses. Cuando se creó a las primeras mujeres y hombres mayas, en la toma de decisión fue indispensable la aportación de las diosas. Aquí no vemos que los dioses saben más que las diosas, sino que cada quien aportó con lo que tiene y sabe. Sin la participación de las diosas, nunca hubiera sido posible la creación de las primeras mujeres y hombres de maíz.

 

  1. NO VIOLENCIA – Cuando no hay respeto, genera guerras, violencias y odios. La violencia trae enfermedad. El uso de agroquímicos es violencia, es crimen contra la Madre Tierra.

 

  1. JUSTICIA – Que nadie sea juzgado injustamente, por razones políticas, sociales, culturales y económicas. Las autoridades que tienen a su cargo velar y administrar la justicia, tienen que ser del pueblo y no actuar bajo ningún interés económico, como lo hacen los procuradores de justicia, los jueces y ministros de la suprema corte de justicia del mal gobierno mexicano. Y pensamos que una justicia verdadera además de buscar resolver los problemas causados por delitos, deben ser caminos para que no existan formas de desigualdad. ¿Cómo puede haber justicia mientras unas cuantas familias tienen de más y otras no alcanzan ni a cubrir lo más necesario? La justicia para nosotras y nosotros mayas tsotsiles, sólo existe cuando hay vida digna, cuando hay Lekil Kuxlejal.

 

  1.   SALUDO Y REVERENCIA – A la Madre Tierra, al Padre Sol, al Formador y Creador del cielo y de la tierra.

En el pensamiento maya tsotsil, la tierra y el cielo tienen corazón y alma, y nos cuidan, porque la tierra nos da de comer, el cielo nos da su lluvia, su sol, a ambos se les considera como mamá y papá. Para que haya vida y salud, para que la milpa produzca bien, para que prevalezca paz y tranquilidad en una comunidad, pueblo y nación, hay que rezarle y pedirle al cielo y a la tierra, a través de los Ojo'v y jMe' Kaxiltik (Madre Tierra, cuando una persona muere y se entierra, la Madre Tierra acoge en su seno el cuerpo de su hija e hijo, como cuando una mamá durante nueve meses abraza en su vientre a su bebé), correspondientes en cada lugar sagrado. Esta reverencia al cielo y a la tierra es la misma que debería de haber entre mujeres y hombres.

 

Anteriormente, en Ch'enalvo' había (aunque todavía hay gente que la practica, pero casi se está perdiendo) un saludo reverencial hacia los mayores, papás, abuelos, abuelas, autoridades. La reverencia también es una forma de respeto entre la naturaleza y los seres humanos. Al reverenciar y rendir honor a nuestros formadores y creadores, se abre la posibilidad de una vida larga y sana, y de una actitud respetuosa entre nosotras y nosotros.  Reverenciar a una persona no significa que le damos poder de maltratarnos o abusar, reverenciar es reconocer y respetar lo caminado, lo construido, lo aportado a la colectividad.

 

  1. AMORCuando hay amor, hay paz y tranquilidad. Cuando existe respeto hay amor. Cuando hay amor, no hay violencia, no hay guerra. Cuando se respeta a la Madre Tierra, y la mujer y el hombre se respetan, es amor. El trabajo mutuo y el cuidado común, eso es amor. Cuando las culturas, las comunidades, los pueblos y naciones se respeten su forma, su modo de ser: eso es el amor.

 

  1. ALEGRÍAHay alegría cuando existe: RESPETO, PAZ, TRANQUILIDAD, NO-VIOLENCIA, SALUD, ALIMENTACIÓN, TECHO en donde vivir, AMOR, JUSTICIA VERDADERA y DIGNA, EDUCACIÓN, BUEN GOBIERNO, LIBERTAD, JUSTICIA. O sea que la alegría no sólo es poder reírnos, que eso de por sí lo mantenemos en nuestro corazón y lo vivimos como persona y como colectivo, pero no se puede decir que hay una vida alegre si no tenemos los derechos básicos y fundamentales que ya mencionamos. Porque entonces, nuestra alegría es atacada por el capitalismo, sus enfermedades, su proyecto de muerte.

 

  1.  RESISTENCIA – No caer en las trampas del capitalismo y del mal gobierno.

La construcción de Lekil Kuxlejal es un proceso difícil, porque se construye a contra corriente. Porque el mal gobierno, para engañar y manipular; también habla y usa la palabra Lekil Kuxlejal y muchos y muchas caen en esa trampa, donde piensan que poder comprar más cosas, aunque no las necesitemos y aunque nos enfermen, es tener una vida mejor y buena.

 

El capitalismo, las empresas trasnacionales, los políticos nos venden sus ideas, sus productos y la forma de cómo tenemos que vivir. Pero ante todo, tenemos que estar despiertos siempre. La resistencia tiene que estar activa en todo momento y espacio. Sin resistencia no podemos avanzar en la construcción del Lekil Kuxlejal. Porque al capitalismo le molesta que construyamos una vida buena por eso no debemos someternos a su imposición.

 

  1. PAZ – Cuando exista respeto, alimentación, salud, educación, justicia, libertad, etc. habrá paz. Cuando hay paz, es porque existe una armonía entre el hombre y la mujer, y con la Madre Naturaleza.

 

Para nosotros las y los mayas tsotsiles, con esta breve reflexión de la construcción de alternativas al sistema capitalista neoliberal, donde vimos que existen muchos hilos que se entretejen, les mostramos lo que nosotros llamamos Lekil Kuxlejal (vida buena o buen vivir). Cuando vivamos el Lekil Kuxlejal, es porque ya nadie nos daría órdenes, por ejemplo, de cómo tenemos que vivir en nuestras comunidades. Porque a nadie extraño o ajeno le pediríamos permiso decidir cómo queremos cuidar y trabajar la Madre Tierra, cómo ser y coexistir en nuestro territorio con los seres vivos que cohabitamos el seno y la esencia de la Madre Tierra.

 

El mundo que intentamos construir debe ser noviolento, porque no destruimos ni vemos como mercancía a la Madre Tierra. No pensamos sólo en nosotras y en nosotros mismos. No pensamos en guerras. No tenemos intereses económicos individualistas. Y lo que nos anima a seguir caminando y trabajando, es que sabemos que no somos las únicas y únicos que estamos en esta construcción de alternativas, sino que habemos muchas y muchos mujeres y hombres así en el mundo.

 

Y por eso en nombre de mi organización, Sociedad Civil Las Abejas de Acteal, les agradezco tanto a las y los organizadores de este, 10º Taller Internacional sobre Paradigmas emancipatorios, y todas y todos los participantes que vienen de diferentes partes del mundo y al pueblo hermano de Cuba, por haberme permitido participar y compartir con ustedes nuestra lucha y caminar del pueblo maya tsotsil de Chiapas.

 

Quiero terminar enfatizando que el Lekil Kuxlejal (la Vida Buena o el buen vivir) no es del capitalismo, sino del pueblo organizado que lo piensa, lo construye. EL LEKIL KUXLEJAL es de quien lo practica y lo construye.

 

Con el respeto que se merecen a cada una y uno de ustedes; ¡muchas gracias, de corazón!

 



[1] Popol Vuh (Libro sagrado de los maya-quiché), Anónimo. Segunda Parte, capítulo XIII, págs. 101-111.