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En este día nos reunimos por cuarta ocasión en el año para regar la memoria de nuestros

   


                     Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

     Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal

         Municipio de Chenalhó, Chiapas, México.

 

22 de abril de 2021

 

 

Al Congreso Nacional Indígena

Al Concejo Indígena de Gobierno

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

A las y los defensores de los derechos humanos

A los medios libres y alternativos

A los medios de comunicación nacional e internacional

A la Sociedad Civil Nacional e Internacional

 

Hermanas y hermanos:

En este día nos reunimos por cuarta ocasión en el año para regar la memoria de nuestros 45 hermanas, hermanos, hermanitos y hermanitas, más 4 bebés no nacidos que fueron cruelmente arrancados de nuestra tierra por los paramilitares priistas de Chenalhó en 1997, entrenados y financiados por el estado mexicano en el marco del Plan de Campaña Chiapas 1994 que orientó sus tácticas contrainsurgentes. 

Como los asesinos de Jesús, estos paramilitares creyeron que habían acabado con nuestros hermanos y con su semilla para siempre; pero se equivocaron, porque aquí fueron sembrados de nuevo por Dios y sabemos que ya han resucitado como Jesús y como todos los que, como ellos, han sido capaces de luchar por la vida, la justicia, la paz, el amor y la verdad, hasta las últimas consecuencias. 

Es por eso que nosotros seguimos teniendo en los 49 retoños nuestra fortaleza y, mes con mes, esperamos que brote de ellas y ellos la flor de la justicia. Porque sabemos que nuestro Dios Padre-Madre no los dejó en los brazos de la muerte, la tristeza, la impotencia y la humillación, sino que ellas y ellos viven y con su ejemplo nos siguen alimentando y protegiendo.

Es por eso que no nos cansamos de luchar por justicia verdadera para nuestros Mártires y para nuestras hermanas y hermanos sobrevivientes y sus familias, para que se castigue a los responsables materiales e intelectuales de la Masacre. 

Sólo de este modo podrán desarticularse los grupos de corte paramilitar que perviven en nuestro municipio desde que comenzó la estrategia contrainsurgente, y que tanto daño y sufrimiento siguen causando, ahora aliados a narcotraficantes y a ex miembros de las organizaciones que antes luchaban denunciando las políticas asesinas del mal gobierno pero ahora comen de su mano y se pelean encarnizadamente por ser quienes administran su presupuesto, formando parte de sus partidos políticos.

Es porque nuestras hermanas y hermanos masacrados siguen creciendo entre nosotros, que podemos resistir con dignidad los cañonazos de dinero y apoyos que ha ofrecido el gobierno a los sobrevivientes para dejar de denunciar lo que pasó aquí y a sus responsables. 

Porque su memoria está viva entre nosotros, es que seguimos creyendo que el Informe de Fondo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ayudará a confirmar la verdad y obligará al gobierno mexicano a señalar la responsabilidad de los criminales que ordenaron, planearon, financiaron y ejecutaron la Masacre, para que dejen de ser premiados y sus actos tengan verdaderas consecuencias; para que no sigan convencidos de que pueden continuar comprando y usando armas de grueso calibre para causar terror, en su propio beneficio, apoyados por el gobierno; en resumen, para evitar que ocurra de nuevo un crimen de lesa humanidad como el de Acteal.

Si no llega rápido la publicación del Informe de fondo de la CIDH, corremos el riesgo de que la violencia siga ganando terreno en nuestras comunidades, como la mala hierba. Pues cada vez son más los que tienen echado a perder el corazón por el dinero que les sigue ofreciendo el gobierno. Y cada vez son más crueles los que, con el cobijo del mal gobierno, persiguen y acosan a quienes continuamos en resistencia, a las y los que seguimos intentando construir un mundo más justo sin depender de las “migajas” con las que el gobierno ha logrado dividirnos, para poder defender nuestra tierra contra los megaproyectos, y así proteger nuestra vida y la de nuestros hijos.

Por eso vemos con mucha preocupación cómo los que defienden estos derechos de los pueblos a la vida y a su territorio, como nuestros hermanos y hermanas del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, son criminalizados, amenazados y violentados, mientras que el gobierno tolera la violencia, e inclusive la fomenta, al pagar “rescates” con dinero y con apoyos a los que ejercen la violencia.

 De modo que esta violencia ha ido en aumento de la mano de la impunidad con que el gobierno premia a sus aliados en las comunidades. Y es así como, sin tener ninguna culpa, nuestros hermanos Lázaro Sánchez Gutiérrez y Victórico Gálvez Pérez fueron privados de su libertad por más de 40 horas en la localidad de San Felipe, luego de ser aprehendidos arbitrariamente el pasado 12 de abril cerca del Crucero de Kuxuljá, cuando iban hacia Palenque a reunirse con integrantes de la organización de Pueblos Autónomos por la Defensa de los Usos y Costumbres (PADUC) y familiares de presos. Agradecemos al Dios Padre y Madre que los devolvió sanos y salvos y exigimos que no queden impunes los secuestradores.

Y sabemos que no somos los únicos que enfrentamos los proyectos de muerte que quiere traer el gobierno traidor, para beneficiar únicamente a los poderosos, empresarios nacionales y de compañías extranjeras. Hoy más que nunca arriesga su vida aquel que defiende a la Madre Tierra, pues los intereses de los ricos están realmente siendo protegidos por el gobierno, mientras que los derechos humanos de los defensores de derechos humanos ambientales en México son violados sistemáticamente, como lo muestra el Centro Mexicano de Derecho Ambiental al documentar que durante el año 2020 hubo 18 asesinados y se presentaron 65 ataques en todo el país contra estos defensores y defensoras.  

Y los más perseguidos somos los que nos atrevemos a plantear la construcción de alternativas anticapitalistas enraizados en las prácticas políticas democráticas de nuestros pueblos, como los pueblos organizados en el Concejo Indígena de Gobierno que se coordinan en Asambleas como el Congreso Nacional Indígena. Sin duda nuestra organización hermana más castigada, ha sido el Consejo Indígena Popular Guerrerense Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), quienes nuevamente sufrieron un ataque armado el pasado 17 de abril en la comunidad de Tula, municipio de Chilapa de Álvarez, a manos de narco-paramilitares conocidos como “Los Ardillos”, que a su vez siguen escalando la violencia porque se saben protegidos por el mal gobierno en sus tres niveles. 

Exigimos que se levante el cerco que mantienen para evitar la asistencia médica en la comunidad, y justicia y castigo para todos los responsables de los ataques y asesinatos a nuestros hermanos del CIPOG-EZ. Saludamos con cariño en el día del niño, la iniciativa de nuestros valientes hermanitos y hermanitas de esta organización que el día 30 de abril desfilarán en la Montaña Baja de Guerrero para denunciar claramente la injusticia que están viviendo. Estaremos pidiendo para que se fortalezca su corazón y, como nosotros, sepan sembrar a sus papás y mamás ultimados, para que renazcan con ustedes y sigan regando su memoria para poder ver crecer la cosecha de la dignidad y la autonomía.    

Hermanos y hermanas, como saben, son ya más de 20 meses que han pasado desde que seis familias de nuestra organización tuvieron que presenciar la destrucción de sus casas y salir desplazados de su comunidad el 10 de agosto de 2019, sólo por no querer aceptar programas del gobierno y cargos del comité de clínica, que de por sí no les beneficia.

A nuestros hermanos, desplazados y desplazadas que fueron víctimas de esta violencia, sólo les han devuelto la cuarta parte de lo que les saquearon, destruyeron y robaron.  

Ante estas grandes injusticias, les queremos invitar a la Peregrinación que haremos el próximo 28 de abril para acompañar el retorno de nuestras hermanas y hermanos desplazados que vuelven a su Barrio Río Jordán en la Colonia Miguel Ultrilla “Los Chorros”, después de más de año y 8 meses de soportar estar fuera de sus hogares, refugiados en esta tierra sagrada, sostenidos con la fuerza de los mártires y la solidaridad de nuestras organizaciones hermanas.

 La salida será de Acteal a las 8:30 am, hora normal (no de verano) para concentrarnos junto a más hermanas y hermanos Abejas y del Pueblo Creyente a 700 metros de los Chorros, en el Barrio  Guayabal, y de ahí salir juntos en Procesión a las 10 am para llegar a la Iglesia de San Pedro en los Chorros, donde se realizará una conferencia de prensa y una misa a partir de las 10:30 de la mañana.

Desde Acteal, Casa de la Memoria y la Esperanza, seguiremos trabajando con machete y azadón hasta cosechar la justicia, tal como nos enseñaron nuestros Mártires.

Atentamente

La Voz de la Organización sociedad Civil Las Abejas de Acteal.

             

Por la Mesa Directiva:

 

 

Cristóbal Ruiz Arias                                         Gerardo Pérez Pérez

                      Presidente                                                        Secretario

 

 

Manuel Ortiz Gutiérrez                                              Pedro Pérez Pérez

                     Tesorero                                                            sub presidente

 

Sebastián Guzmán Sántiz

Sub tesorero
















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